CAMPAÑA DE INMUNIZACIÓN

Los centros de salud piden acelerar la vacunación para dosis a punto de caducar

Los centros de salud asisten con preocupación al descenso del ritmo de inmunización mientras Sanidad decide a qué colectivos inocular una tercera dosis

ARAGÓN NOTICIAS /
Una enfermera administra una dosis a una joven en Zaragoza. (GOBIERNO DE ARAGÓN)
icono foto Una enfermera administra una dosis a una joven en Zaragoza. (GOBIERNO DE ARAGÓN)

Al tiempo que la administración autoriza una tercera dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19 para personas inmunodeprimidas, algunos pacientes con cáncer y, de manera inminente, para los mayores que viven en las residencias, crece la preocupación en los centros de salud de las comunidades autónomas por la acumulación de vacunas próximas a caducar y a las que no logran dar salida por el descenso en el ritmo de vacunación y por el elevado porcentaje de inmunización de la población (en Aragón, el 85,46% de la población diana cuenta ya con la pauta completa). 

En el centro de salud Arrabal, en Zaragoza, disponen de 14 días como máximo para administrar 920 dosis de Moderna. Y en de Casetas, guardan 700 vacunas de Pfizer que prescriben el 7 de octubre. "Es importante que las personas sepan de la importancia de vacunarse porque si no llenamos agenda, una gran parte de las vacunas  de Moderna se va a perder porque duran un mes una vez descongeladas", advierte la coordinadora de Enfermería del centro de salud Arrabal, Marina Francés.

Según el departamento de Sanidad, las vacunas que caduquen se desecharán. Una amenaza de desperdicio que, a nivel nacional, afecta a cerca de siete millones de dosis y en la que ya han incurrido, también por millones, otros países como Estados Unidos o Israel frente a la escasa cobertura que presenta la mayoría de los países en vías de desarrollo.  

Preguntada al respecto tras el último Consejo Interterritorial, a ministra de Sanidad, Carolina Darias, mostró su confianza en que las comunidades autónomas redoblarían su esfuerzo para seguir ampliando la cobertura inmunitaria en la población y dejó entrever la posibilidad de donar los viales no utilizados a terceros países. 

El boletín epidemiológico de Aragón contemplaba para esta semana 37 la administración de cerca de 50.000 dosis, de las que casi alrededor de 38.500 corresponden a Pfizer y, el resto, a Moderna. La distribución desde el punto central de almacenamiento se limitará a 12.760 dosis, completándose el resto (algo más de 37.000) con las existencias de los propios centros de salud. La Comunidad ha administrado ya el 91,85% de las dosis disponibles y cuenta con un reservorio superior a las 176.000 vacunas. 

Entre aquellos que se resisten al pinchazo, hay "algunos negacionistas, pero también personas que no se pueden vacunar o a las que no les viene bien, por trabajo o porque se iban ahora de vacaciones", explica Francés, quien también recuerda algunas excusas oídas hasta el momento de los que dan largas a la inmunización, como el "ya me vacunaré", o el "bueno, más adelante" o el "cuando tenga tiempo".  

Por ello, y ante el peligro de que acaben caducando, algunos expertos proponen administrar terceras dosis a más colectivos. Es el caso del epidemiólogo Nacho de Blas, partidario de "revacunar" al personal sociosanitario y a aquellos profesionales de la sanidad de más de sesenta años.