INSTITUTO PIRENAICO DE ECOLOGÍA

Se buscan voluntarios para catalogar 3.500 plantas del Pirineo aragonés

El proyecto 'Florapyr' cuenta con dos apps gratuitas que recogen, analizan y comparten fotografías

ARAGÓN NOTICIAS /
Una persona realiza fotografías a las plantas con su teléfono móvil (EP).
icono foto Una persona realiza fotografías a las plantas con su teléfono móvil (EP).

El Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) quiere catalogar las más de 3.500 plantas que existen en el Pirineo aragonés y hacerlo a través de dos aplicaciones de teléfono móvil. El objetivo es sacar conclusiones sobre los efectos que está teniendo el cambio climático en la zona. Para ello, el IPE-CSIC ha solicitado la colaboración ciudadana, tanto de aquellos que viven en la cordillera, como de las personas que la visitan. 

Para llevar a cabo esta labor, el proyecto 'Florapyr' pone a disposición dos apps gratuitas, iNaturalist y Pl@ntnet, que recogen, analizan y comparten fotografías que después envían a bases de datos mundiales de flora.

En ambos casos, el reconocimiento y la identificación de las plantas se basa tanto en la Inteligencia Artificial como en la colaboración de una comunidad de naturalistas y científicos. De este modo, una vez que el voluntario ha tomado fotografías de la planta, las puede subir a la nube y compartir en la comunidad de las apps para que todos los expertos y aficionados puedan dar su opinión sobre la identidad de la especie hasta que se llegue a un consenso mínimo.

María Begoña García, investigadora del Instituto Pirenaico de Ecología y promotora de esta iniciativa, ha explicado que los beneficios de esta colaboración tienen dos vertientes. Por una parte, "los ciudadanos aprenden a reconocer plantas y contribuyen al conocimiento de su distribución o amenazas".

Por otra, ha destacado que los investigadores multiplican las posibilidades de observación y reúnen una serie de datos valiosos en GBIF, una plataforma mundial de biodiversidad. "Todavía queda mucho por saber sobre dónde se encuentran muchas plantas pirenaicas, algunas de ellas exclusivas de estas montañas; tenemos muchas áreas y kilómetros cuadrados en los que no sabemos prácticamente nada sobre las plantas que allí habitan, por lo que la ayuda de los voluntarios es enorme", ha expuesto García.

"Nos pasa especialmente en los lugares más remotos e inaccesibles, pero también en otros por los que simplemente no se ha transitado con el ánimo de registrar plantas", y ha agregado que somos muy pocos los científicos y muchísimas las plantas que quedan todavía por descubrir en infinitos rincones".

Una ayuda esencial

La investigadora ha reconocido que la ayuda ciudadana "es esencial en el mundo científico", siendo los voluntarios "nuestras manos y nuestros ojos" en observaciones que resultarían imposibles si solo de los investigadores dependiera. García ha matizado que el proyecto 'Florapyr-Avance' es general, pero que existen dos más específicos, 'Florapyr exóticas' y 'Florapyr amenazadas', disponibles también en las apps.

En estos últimos, únicamente se necesita responder a tres preguntas: hábitat, extensión de la población y densidad o amenaza.

La adhesión a las apps es una iniciativa puesta en marcha por el Instituto Pirenaico de Ecología en colaboración con el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático a través del consorcio franco-español y andorrano de Florapyr, un proyecto Interreg Poctefa financiado por la Unión europea.