ENTREVISTA

El colectivo de enfermería ruega paciencia ante los próximos 15 días

Teresa Tolosana, presidenta del Colegio profesional de Zaragoza, reclama que celadores y auxiliares descarguen de trabajo a las enfermeras para poder centrarse en la atención a los pacientes

ARAGÓN NOTICIAS /

El colectivo de enfermería denuncia la saturación que vive el servicio a raíz del aumento de contagios por COVID-19 y reclama que otros profesionales como celadores, auxiliares y trabajadores sociales descarguen de trabajo a las enfermeras para poder dedicarse a la atención directa del paciente.

Así lo ha planteado este lunes en el programa Buenos Días de Aragón TV Teresa Tolosana, presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza. Un estado de saturación que, tras las navidades, provocará, a su juicio, que los próximos quince días vayan a ser “muy complicados” en los centros de salud. Por ello ha solicitado “paciencia” a la gente. “En nuestra denuncia no aludimos a cuestiones retributivas ni de jornadas de trabajo, solo reclamamos disponer de tiempo para poder atender a las personas y necesitamos ayuda”, ha pedido. Y, en esa línea, ha rogado a los pacientes “tranquilidad” y que si sus síntomas son leves, permanezcan en sus casas para “no colapsar” el servicio.

Según ha reconocido, tanto las enfermeras de la red urbana como las del medio rural, muchas veces no pueden atender una patología que no sea COVID porque el diagnóstico, la vacunación y el resto actividades relacionadas con la pandemia les ocupa todo el tiempo. Una situación agravada por la falta de relevo ante el vacío que presentan las bolsas de trabajo. 

“Eso hace que el personal que queda tenga que asumir más sobrecarga de trabajo y doblar jornadas. Están haciendo lo que pueden, pero tras dos años y la séptima ola que llevamos ya, el cansancio que estamos asumiendo está pasando factura tanto física como mentalmente”, ha reconocido.

 A ese desgaste también contribuye ahora el “conflicto” que provoca en algunas personas el hecho de que ya no se les vaya a realizar una prueba diagnóstica tras el nuevo protocolo para los rastreos. “Algunos no se lo toman muy bien y surge ese conflicto”, ha apuntado. 

“Que lo asuman como una ola de gripe, salvo que se trate de personas vulnerables”. Porque el peligro real, ha advertido, es que no se pueda atender a personas con una verdadera urgencia. “Una compañera del servicio rural nos comentó el otro día que tenían los teléfonos colapsados y así si alguien está realmente mal no va a poder contactar con nosotros”, ha planteado.  

 Por todo ello Tolosana ha propuesto que algunas de las tareas que las enfermeras se ven obligadas a realizar recaigan en celadores y  auxiliares de clínica. “Muchas veces nos encontramos dando volantes en la fila o mirando si aparece la persona que estaba citada o participando en los rastreos cuando podríamos dedicarnos a hacer la prueba diagnóstica, a administrar la vacuna y a la atención directa al paciente”, ha planteado. 

En ese sentido, la presidenta del colectivo de enfermería ha reclamado que estos profesionales también deberían estar en los puntos de organización de estos dispositivos: "Muchas veces no cuentan con nosotras ni nos informan”, se ha quejado.