HASTA 700 EUROS/KILO

Comienza la recogida de la trufa en Huesca y Teruel

Los truficultores esperan recoger hasta 130 toneladas de este hongo

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto Fotografía de una trufa en Huesca.

El cultivo de la trufa aumenta cada año en el Alto Aragón, y los truficultores ya han empezado a recolectar en la provincia oscense. Las escasas precipitaciones del verano marcarán la diferencia de producción entre las explotaciones de secano y las de regadío. Este año, esperan recoger entre 20 y 30 toneladas de trufa, que, en el mejor de los casos, llegará a pagarse hasta a 700 euros el kilo.

En estos momentos, en la provincia hay más de 2.000 hectáreas dedicadas a este cultivo, que generan unos 200 empleos. Pero la superficie, dicen los expertos, crece cada año en más de un centenar de hectáreas.

En cada explotación tienen sus trucos y, la mayoría, trabajan con perros con el olfato entrenado. Ahora, y debido a la falta de lluvias, algunas fincas de secano apuestan por el regadío porque, en La Ribargorza, por ejemplo, apenas ha llovido en cuatro meses: "Igual no han caído más de 80 litros en todo el verano", calcula Francisco Llena, vicepresidente de la Asociación de Truficultores y Recolectores de la Trufa en Aragón.

El recolector de trufa Félix Día también quiere regar su finca, pero solo utilizando energías renovables para "ser autosuficiente y no necesitar nada de fuera" para mantener la plantación, dice. En su opinión, esta decisión influirá "a la hora de mejorar la producción y mejorará el uso del agua racionalmente", optimizando al máximo la cantidad de recursos que necesita. 

Pero en la trufa, destaca la provincia de Teruel, donde hay más de 10.000 hectáreas dedicadas a este hongo y sus recolectores, este año, esperan recoger unas 100 toneladas. Para unir fuerzas, todas las asociaciones de trufa de Aragón se van a concentrar en una misma Federación bajo la marca 'Trufa Negra de Aragón', que se presentará el próximo jueves, 25 de noviembre, para intentar conseguir el distintivo de calidad de Indicador Geográfico Protegido (IGP). 

Mucho más que trufa

Más allá de los usos tradicionales de la trufa, en el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) un equipo pionero en el estudio de la truficultura desarrolla nuevas aplicaciones y usos para mejorar la calidad de este hongo. Buscan implantar su uso, por ejemplo, para luchar contra las plagas de escarabajos. "Se van a probar alternativas, como extraer aromas de la propia trufa y ver si esos olores atraen al escarabajo y los podemos cazar mejor", explica el investigador del CITA Sergio Sánchez.

Además, estudian técnicas de riego de plantación o de poda que puedan afectar a la calidad sensorial de la trufa. "Analizamos cada molécula aromática que tiene la trufa y, por otro lado, hacemos un análisis sensorial. Cómo el consumidor es capaz de percibir, o no, esos cambios aromáticos en la trufa y si son capaces de diferenciar unas de mayor calidad de otras de menor calidad", apunta el investigador Pedro Marco. En definitiva, el objetivo es aprovechar este hongo en todo su esplendor. 

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