HÁBITOS SALUDABLES

Adiós a la 'operación bikini': ya no nos preocupamos tanto por la estética

Según los expertos, aunque ya venía de antes, la pandemia ha aumentado el número de consultas relacionadas con la salud y la mejora del estilo de vida. Además, las 'dietas milagro' ya no resultan fiables

RAQUEL PLOU /
La gente se preocupa más por la salud que por la estética.
icono foto La gente se preocupa más por la salud que por la estética.

Con el inicio del verano y los primeros días de baño, para muchos llega la constante preocupación por lucir una buena figura, por lo que deciden comenzar una dieta exprés o acudir al gimnasio a diario, y así compensar los excesos del resto del año. Sin embargo, el mensaje de que alimentarse bien es importante para la salud ha ido calando poco a poco en la sociedad y la gente ya no está tan obsesionada como antes. Así, la denominada ‘operación bikini’ está empezando a quedar relegada a un segundo plano.

“Este año, por lo que estoy viendo en consulta, hay gente que viene a perder peso por estética, pero se ha notado mucho que la gente se está preocupando más por la salud”, explica la dietista y nutricionista Alejandra Bastarós. Según esta experta, la pandemia ha supuesto un punto de inflexión: “Además de que la gente ha cogido mucho peso durante el confinamiento, se ha visto que la mayoría de ingresados en UCI por COVID-19 padecían sobrepeso u obesidad, por lo que se han concienciado mucho”.

La mala alimentación, unida al sedentarismo producido por no poder salir de casa y la ansiedad que han generado situaciones como perder a un familiar, cerrar un negocio o quedarse sin trabajo, han provocado un significativo aumento de peso entre la ciudadanía. “Nos ha dado por comer más alimentos que no son saludables y muchos pedidos por teléfono, que tampoco suelen ser sanos”, matiza Bastarós.

Menos 'dietas milagro', más asesoramiento nutricional

Las personas ya no se fían de los productos que ofrecían algunos famosos en televisión o las pautas para perder peso que indicaban los influencers en redes sociales. “Estamos viendo que, cada vez más, la gente acude a los dietistas o nutricionistas porque se está dando cuenta de que las dietas de moda no solo no funcionan, sino que pueden ser peligrosas”, cuenta la nutricionista, y además, “como dice el dietista Julio Basulto, es más importante dejar de comer mal que empezar a comer bien”.

Aunque los consejos o recomendaciones que aportan los expertos para estas fechas del año ya son sabidos por la mayoría de la población, cabe recordar el valor de incrementar el consumo de frutas, verduras y hortalizas, hidratarse con frecuencia o evitar comidas copiosas. Para Alejandra Bastarós, también es esencial no consumir alimentos precocinados o ultraprocesados, y no complicarse demasiado. “No hay que hacer cosas súper elaboradas. Yo trato de ser práctica. En verano recomiendo comer ensaladas de pasta, arroz, patata… Todo lo que se te ocurra. Deberíamos meter aquí las legumbres, porque en verano no solemos comerlas y se pueden hacer combinaciones de ensaladas muy chulas, buenas y sanas”, apunta.

Pero una dieta saludable no es suficiente para tener una buena salud. Bastarós incide en hacer actividad física no solo ahora, sino a lo largo de todo el año y, sobre todo, intentar evitar las horas de mayor calor. “Siempre es importante moverse, y hay trucos muy sencillos como bajarse dos paradas antes del tranvía, intentar ir andando a todos los sitios o subir escaleras, etc. Esos pequeños gestos cuentan mucho”, concluye.

Los peligros del efecto 'rebote'

La Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas asegura que 7 de cada 10 personas que siguen dietas milagro las abandonan por los efectos secundarios y el 69% de los sujetos que las siguen recuperan su peso.

La rápida pérdida de peso a consecuencia de la disminución de las calorías totales ingeridas provoca desequilibrios nutricionales y se caracteriza por un aumento de masa grasa y una pérdida de masa muscular.

Según la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), el 76% de los españoles de entre 25-45 años no está conforme con su peso y el 25% busca adelgazar de forma rápida. El Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas informa de algunos peligros y riesgos que presenta un tratamiento inadecuado del sobrepeso u obesidad:

  • Inducir cambios en el metabolismo energético que produzcan estados de “resistencia” a la pérdida de peso con la realización de sucesivas dietas.
  • Originar situaciones de desnutrición o déficit de diferentes tipos de micronutrientes.
  • Empeorar el riesgo cardiovascular de los pacientes.
  • Favorecer el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria, de enorme gravedad y peor pronóstico que la propia obesidad.
  • Transmitir conceptos erróneos sobre la obesidad y su tratamiento. Ello puede cronificar o sistematizar hábitos alimentarios arriesgados.
  • Fomentar el sentimiento de frustración afectando negativamente al estado psicológico del paciente con obesidad.
  • Retrasar el inicio de un tratamiento adecuado, aumentando el riesgo de morbimortalidad.
  • Producir gastos económicos innecesarios, y en algunas ocasiones muy elevados, en productos que no producen los efectos declarados.
  • Aparición de diversos síntomas asociados, tales como caída del cabello, debilidad de las uñas, mareos, astenia, etc.

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