URBANISMO

Aragón es la tercera Comunidad con el parque inmobiliario más envejecido

Huesca es la provincia más joven de Aragón en cuanto a inmuebles, según la media extraída del catastro, con 33 años. Zaragoza y Teruel tienen 46, por encima de los 37 de la media española

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto Aragón es la tercera Comunidad con el parque inmobiliario más envejecido.

La edad media de los edificios de Aragón es de 33 años en Huesca, mientras que en Teruel y Zaragoza asciende a 46, según el cálculo de los datos del catastroLa media nacional está en los 37 años

En el ranquin de edificios, Aragón se encuentra hacia el final de la tabla, ya que "es la tercera Comunidad autónoma que tiene más envejecido su parque inmobiliario", señala Lucio de la Cruz, gerente del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Zaragoza (COAATZ). Las ciudades de Zaragoza y Teruel ocupan el cuarto y quinto lugar por la cola respectivamente, mientras que Huesca está en la mitad de esta clasificación. La más "joven" en España es Toledo, con una edad media de 18 años (2003), y cierra la lista Barcelona, con 57 (1964). Según recuerda este colegio, los edificios con una antigüedad superior a los 50 años deben comenzar a pasar diferentes informes de evaluación. 

En Aragón se contabilizan alrededor de 300.000 edificios y 200.000 de ellos son anteriores a los años 80, es decir el 66,6%. En 2006 se publicaba la Ley del Aislamiento Térmico, recuerda de la Cruz, "lo que obligó a la reforma de muchos de ellos y, sobre todo, impulsó la construcción de muchos otros". 

"España es un país con siglos y siglos de historia", como indica el urbanista y geógrafo Antonio Giraldo. Sin embargo, "si nos fijamos en la edad media de los edificios, sería de 1984". Los motivos de esta relativa edad joven responden al gran cambio demográfico que sufrió el país de forma generalizada durante la segunda mitad del siglo XX.  En poco más de 100 años se ha pasado de una población de 18 millones de habitantes a una de 47, afirma. 

Era necesario ofrecer una "solución habitacional" a los nuevos habitantes, lo que dio pie al comienzo de un proceso de "urbanización extremo". Cuando más se construyó en España fue a partir de 1960. Fue entonces cuando el país vivía una cierta estabilidad económica que favoreció a mejorar la calidad de vida de muchos de sus ciudadanos, unido a la emigración del campo a la ciudad.

Para Giraldo, sin duda "el éxodo rural que hizo crear nuevas construcciones para los trabajadores del campo, y el origen del turismo como importante fuente de riqueza" fueron los principales responsables que dibujaron el desarrollo urbanístico de años después. 

"Zaragoza sigue la dinámica de ciudades como Madrid"

El escenario histórico en el país puede extrapolarse a nuestra Comunidad, aunque cada provincia aragonesa tiene su propia casuística. La ciudad de Zaragoza, que aglutina prácticamente la mitad de la población de Aragón, sigue la "dinámica de urbes como Madrid, explica Giraldo. "Antes de 1950 ya partía de una posición de gran ciudad y sufrió un gran proceso expansivo de urbanización; incluso absorbe población de las otras dos provincias", señala. Por ello, fueron los años 60 y 70 las décadas en las que se levantaron más edificaciones, mientras que en los 80 sufrió cierto parón, para volver al desarrollo urbanístico a partir del año 2000. La edad media de la ciudad se sitúa en los 46 años.  El palacio Renacentista de Ignacio Jordán de Asso, ubicado en la plaza que lleva el mismo nombre en Zaragoza, y que data del siglo XVI, se considera uno de los edificios más antiguos de la provincia.

La edad media de las edificaciones de Zaragoza coincide con la de la que registra también la capital turolense. Un caso "muy curioso", subraya el urbanista Giraldo, que responde a que Teruel y su provincia "nunca han sufrido un proceso expansivo demográfico y urbanizador. Es decir, ha ido perdiendo población y prácticamente no se ha construido". La torre de Calaceite, señala Giraldo, sería el edificio más antiguo de la provincia (datada entre los siglos XIV y XV). 

También llamativa es la evolución de Huesca. Su edad media es menor respecto a Zaragoza y Teruel, ya que se sitúa en 1988 (33 años) y obedece, en buena medida, al turismo. La capital oscense tampoco ha tenido grandes procesos expansivos, pero la actividad turística derivada de la nieve y el Pirineo, la atracción por la naturaleza, "influye en nuevas construcciones a partir de los años 90", explica Lucio de la Cruz. Entre los inmuebles más antiguos, De la Cruz destaca el castillo de Biniés, en la comarca de la Jacetania, que data de entre los siglos XIII y XIV, y fue rehabilitado a finales del siglo XX.