VUELVE LA UNIVERSIDAD

Así afrontan el comienzo del curso los mejores de la EvAU en Aragón

Hernán Gracia, Lara Polo y Lucía Albero, tres de las mejores notas de la Comunidad, abordan su primer día en la Universidad

MAR BURGUEÑO/ ALBERTO RILLO /
Lara Polo, Hernán Gracia y Lucía Albero, tres de las mejores notas de la EvAU en Aragón.
icono foto Lara Polo, Hernán Gracia y Lucía Albero, tres de las mejores notas de la EvAU en Aragón.

Ilusión, nervios y muchas ganas en el inicio del curso universitario que da comienzo este miércoles en Aragón. Empieza el curso 2021-2022 en la Universidad de Zaragoza con casi 6.600 plazas de nuevo ingreso, de las que el 90% se encuentran ya ocupadas. Algunos de los alumnos que estrenan su andadura universitaria son Hernán Gracia, Lara Polo y Lucía Albero, tres de las mejores notas obtenidas en la pasada EvAU en la Comunidad, que se inician en los estudios que han elegido: Físicas, el doble grado de Derecho y Administración de Empresas (DADE), y Medicina en la Universidad de Zaragoza. 

Hernán Gracia dudaba entre añadir o no Matemáticas a su elección de Físicas pero, finalmente, ha decidido “empezar más suave” por una materia que “siempre” le ha gustado. Llega a la Universidad de Zaragoza con una de las notas más altas de la EvAU (13,955) y afronta esta nueva etapa de su vida con unas expectativas “no demasiado altas”: “Haré lo que pueda”, se plantea Hernán.

Otro ambiente, nuevos compañeros y más autogestión. Tendrá que adaptarse al turno de tardes, para él, un momento del día “muy bueno para estudiar”, por lo que deberá conseguir que le “cundan” las mañanas. “Tendré que estudiar más porque el nivel será más exigente, me costará más entender algunas cosas y los profesores no estarán encima como hasta ahora”, se imagina este debutante en la Universidad, que pretende llevar las materias al día repasando después de las clases, a las que no piensa faltar por considerar que Físicas es una carrera que requiere la asistencia continua.

De Calamocha al Cerbuna para estudiar DADE

En todo caso, asegura que no se agobiará si se le atasca alguna asignatura. “Siempre habrá alguna materia que me guste menos o que me resulte más compleja de estudiar, como me ocurrió con Historia en segundo de bachiller”, recuerda. Un espíritu positivo que espera alimentar con actividades como acudir al gimnasio y tocar el violín.

Economía era una de las asignaturas preferidas en bachillerato para Lara Polo, pero también le atraía estudiar Derecho. Por eso, el doble grado de Derecho y Administración de Empresas (DADE) era la mejor opción para ella. "No va a ser fácil estudiar dos carreras a la vez, pero sí que estoy más motivada porque estudiaré cosas que me gustan", reconoce.

En la pasada prueba de la EvAU consiguió un 13,84, una de las nueve notas más altas de la Comunidad, y le permitió cambiar Calamocha por Zaragoza, donde comienza su etapa universitaria en el colegio mayor Pedro Cerbuna. Los nervios están presentes en su primer día en la Universidad, pero las ganas ante este inicio son mayores. "No conozco a la gente, ni cómo se tiene que estudiar, pero me apetece formar parte de un sitio nuevo y conocer a todo el mundo", cuenta.  

"Es inevitable autoexigirse"

Para Lucía Albero el comienzo de curso implica también un cambio de ciudad, ya que se traslada de Huesca a Zaragoza. Con un 13,848 de nota media, alcanzó su sueño: "Desde primero de la ESO he querido estudiar Medicina", apunta. Parte de su vocación le viene de familia, más concretamente de su madre, también médico: "Recuerdo ver llegar a mi madre a casa y contarnos sus anécdotas del trabajo, que a mí me llamaban mucho la atención". 

Afronta este primer día con muchas ganas, pero también con miedo al tratarse de una carrera "larga y dura". "Es inevitable autoexigirse. Me esforzaré en sacar el curso, pero quiero disfrutar de esta etapa", afirma. Lucía cuenta que, en bachillerato, era algo "desorganizada" respecto al estudio: "Era de las que lo dejaban todo hasta el último día, así que para la selectividad tuve que anticiparme y estudiar mucho antes". 

Tras los esfuerzos realizados para conseguir la plaza deseada, ahora busca abordar el presente curso de una manera más tranquila: "Tengo muchos años para equivocarme, suspender un examen no es el fin del mundo", concluye.