‘Unidad Móvil’ recorre Aragón para conocer a quienes han emprendido una aventura empresarial en plena pandemia

Durante la pandemia son muchos los negocios que se han visto obligados a cerrar sus puertas, pero también hay otros que han comenzado a dar sus primeros pasos “con mucha rasmia”

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Contra viento y marea, con mucha incertidumbre y con mucha valentía, hay quien ha buscado hacer realidad sus sueños aun inmersos en la peor de las crisis. Este viernes los reporteros de ‘Unidad Móvil’ van a conocer a los valientes que se han embarcado en una aventura empresarial en una crisis marcada por pandemia.

Es el caso de Lourdes, que el pasado mes de diciembre abrió en la localidad de Binéfar una cafetería-pastelería con productos para celíacos. Debido a la dificultad que ella misma ha tenido siempre para conseguir productos para celíacos decidió abrir este negocio en el que todos los productos se elaboran artesanalmente. Ni siquiera la pandemia ha impedido que haga realidad su sueño. 

Carlos, Teresa y Rosa son licenciados en veterinaria y unos apasionados de su profesión. Juntos decidieron dar un giro a sus carreras profesionales y abrir su propio negocio, una clínica veterinaria. Y lo hicieron en mayo de 2020, en plena pandemia. "Queríamos evolucionar en nuestras carreras, pedimos asesoramiento sobre qué pasos dar y nos lanzamos a abrir nuestro propio negocio", explica Carlos. Hasta el momento tienen una cartera de unos 500 clientes. ¿Cuáles son las claves de su éxito?

En Bolea han conseguido elaborar el caldo de cultivo perfecto para que haya emprendedores que apuestan por el medio rural para desarrollar sus proyectos. Arturo ha dejado la ciudad para poner en marcha en plena pandemia, un negocio vinculado con los almendros y los cerezos. Y no es el único. Varias familias se han instalado en el pueblo y están dando forma a diferentes iniciativas empresariales.

La pasión de Héctor por los caballos le llevó hasta Tramacastilla, en la provincia de Teruel. Después de competir profesionalmente en carreras durante dos años en Dubai, su padre le animó y apoyó a montar un negocio de paseo de caballos y entrenamiento para carreras. De origen alicantino, sus padres tenían una casa en Villar del Cobo, y conociendo las posibilidades paisajísticas y naturales de la zona decidió que este sería el lugar. Fue así como puso en marcha su negocio en plena pandemia y que sigue luchando para que siga adelante entre tanta restricción.

Eduard ama a su pueblo, Fórnoles, en la comarca del Matarraña. Tanto es así que ha puesto en marcha su propia bodega. "En la zona se dan buenas condiciones climatológicas para plantar un viñedo", explica. "A unos 500 o 700 metros de altitud, y con unos inviernos fríos y duros y con poca lluvia, obtenemos unos vinos diferentes combinando diversas variedades que elaboramos y distribuimos por la zona. Todo por y para el pueblo", reconoce. Eduard nos enseñará a elaborar vino a pequeña escala, con métodos tradicionales, en una bodega situada en una cueva de piedra natural.

Sandra inauguró su inmobiliaria en Jaca apenas un mes antes del confinamiento. Su principal fuente de ingresos es el alquiler de apartamentos turísticos, un sector tocado de pleno por la crisis. “En noviembre facture 180 euros. Estamos viviendo de lo que se ingresó en verano y del puente del Pilar”. A pesar de todo, y aunque preocupada, se muestra optimista: cada vez consiguen más casas para alquilar y sabe que en el momento en que se permita la libre circulación entre provincias, el negocio crecerá a buen ritmo. “El problema es aguantar hasta entonces”.

“Con mucha rasmia”, este viernes a las 21:35h en ‘Unidad Móvil’.

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