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Ricky Martin vuelve a Oregón Tv en el Especial de Nochevieja

El cantante portorriqueño llega al programa de humor de Aragón Televisión para cantarle a la IA

Enrique Martin Morales según los papeles del Registro, Ricky Martin en general, llega a Oregón desde su Puerto Rico natal con un éxito más que bailable. La IA es el tema elegido para su vuelta a los escenarios oregoneses y con él, el muchacho de San Juan nos traslada su preocupación por la irrupción de la inteligencia artificial en nuestras vidas. Porque ya es una evidencia que va a eliminar puestos de trabajo a cascoporro y que va a tomar decisiones que antes correspondían a los humanos. Pero es que a este paso no va a ser Ricky el que componga y cante sus propias canciones… Y eso sí que le viene fatal de verdad.

En Mientras tanto en el Gobierno de Oregón... andan a vueltas con eso de que a media tarde ya tengamos noche cerrada. El presidente de la Comunidad lo lleva fatal y ha decidido implantar una medida cuando menos polémica: Va a cambiar la hora para ganarle luz al día. Una hora que nos diferenciará del resto de la península y que nos hará especiales. El primer problema surge de inmediato: ¿Se trata de atrasar o de adelantar el reloj? No es sencillo. Y otra cuestión añadida es que no se ponen de acuerdo con la decisión: hay disparidad de opiniones y se genera un debate complicado. Pero lo peor de todo va a ser coincidir en la hora de las campanadas para comer las uvas. No va a ser fácil el consenso…

El Foro de Davos/Dabos llega a la ciudad también en Nochevieja para hablarnos de cuestiones relacionadas con la economía. Ellos no son como los Mecano, que hacían un balance de lo bueno y malo en fecha tan señalada. Ellos hacen un balance de las cuentas. Y eso es algo sencillo, se coge la calculadora y se van sumando los cientos de miles de cada ingreso. Ya solo queda desear que el año que entra traiga más dinero y que no haya números rojos, que eso es cosa de la clase media.

La alegre muchachada de Piso Compartido acaba el año con buenas intenciones. Van a jugar un partido con otra alegre muchachada del barrio. Aunque uno de los protagonistas, Cayetano, va a tener que retrasarse un poquito porque el paquete que espera está al llegar. Cinco paradas le quedan al repartidor, el paquete será suyo y podrá incorporarse al partido… pero la realidad es que ya han terminado de jugar y según la app, quedan ahora ocho paradas. Y a partir de ahí, cualquier intento de contacto telefónico para obtener información de la empresa de transportes es un imposible. ¡Es el Mercado, amigos!

Los convecinos de The Rurals se preparan para afrontar la Nochevieja, uno de esos eventos que esperan con ganas locas. Hay que hacer planes y el primero está claro: Comer las uvas en la plaza. Luego toca ir a la peña y bailar hasta altas horas… Está claro, pero solo para una parte del grupo. Porque Asun está un poco harta de repetir cada año lo mismo. De momento ella no quiere uvas, quiere lentejas, como los italianos. Y a partir de ahí se trata de coger costumbres de diferentes lugares del mundo para que sea una celebración especial. Lo que pasa es que hay muchas costumbres en el mundo y todas no caben. Y luego que algunas no son apropiadas para nuestra cultura, las cosas como son.

En la última entrega del año de Desayunando con… llega un personaje muy adecuado para finalizar el año: Nostradamus. Y por supuesto lo hace con sus profecías debajo del brazo. Pero en primer lugar tendrá que aguantar las bromitas de sus padres, que además se chotean porque no las ve venir. Y cuando se pone a hacer profecías para la familia las tiene que redactar de forma críptica para que la tía Tere, madre de la Mariví, no se moleste por lo que le va a caer a su hija. Y así quedan las profecías del pobre mozo, que hay que interpretarlas echándole mucha imaginación.

Y tras El Señor gordito que baila tendremos a ese clásico moderno que es El Doctor Maligno y Wilfred, su ayudante, esos malvados que quieren terminar con el programa de la semana, con el año en este caso y, ya de paso, con la humanidad. El caso es que el jovenzano de la pareja ya ha pagado 30 euros para el cotillón de Nochevieja y le sabe malo perderlos. Y luego que a Nostradamus no se le ocurrió predecir que el mundo se acababa con el fin de año y no quiere dejarlo en mal lugar. Y por parte del señor calvo y malvado, hay también un pero a la destrucción: No hay cosa que le guste más que bailar y cantar las canciones de Ricky Martin…

Oregón TV, risas como entrante del menú de Nochevieja, a las 21:45 horas del fin de año, en Aragón TV.