'La voz de mi calle' descubre los secretos de La Gran Vía de Zaragoza

Esta semana el programa que da la palabra a las calles de Aragón pone la voz a una de las avenidas más importantes de la capital desarrollada a partir del año 1924

La Gran Vía de Zaragoza invita a los espectadores de Aragón TV este jueves (21:35 horas) a recorrer su aproximadamente kilómetro y medio de longitud. Se trata de una de las vías zaragozanas más transitadas, y se extiende a lo largo de un amplio boulevard desde la Plaza Basilio Paraíso hasta su intersección con la Avenida Goya. Una vía que se concibió en los albores del siglo XX como eje principal del ensanche hacia el Sur de la ciudad de Zaragoza.

Su nacimiento puede datarse a partir de 1924 cuando se concluyó el cubrimiento de un tramo urbano del río Huerva con el que comparte recorrido y que hoy en día transcurre sigiloso bajo su amplio boulevard central.

Bautizada en origen como Avenida Calvo Sotelo, pronto se convirtió en una de las zonas más importantes y nobles de la ciudad. En su tramo inicial se encuentra el Edificio del Paraninfo, una joya arquitectónica concebida en un principio como Facultad de Medicina y por la que pasaron miles de estudiantes. Sus pasillos y aulas han acogido a personalidades de la talla Ramón y Cajal o el mismísimo Albert Einstein.

Uno de los edificios vecinales más antiguos de la Gran Vía se sitúa a la altura del número 13. Conocido como ‘El bloque de los americanos’ fue en su día el edificio de viviendas de alquiler más caro de la ciudad. Allí se alojaron durante años los mandos de la Base Americana, entre otros, hasta que se edificó la ciudad americana en la propia base.

En los bajos del número 7 se instaló hace más de 60 años la antigua sastrería, ahora sólo tienda, Justo Gimeno. Un negocio que ha sabido conservar el sabor y el gusto por lo clásico y donde continúan al frente los descendientes directos del fundador Don Justo.

Donde se encontraba el mítico Bar Mónaco, hoy en día, abre sus puertas la cafetería BarDot con Marcela, su actual propietaria. Negocios con solera como Sombreros Albero, el Café Moderno o incluso el Hotel Gran Vía son algunos de los supervivientes que resistieron las obras de remodelación de la avenida del año 2010. Unos trabajos que levantaron la calle, instalaron las vías del tranvía y permitieron a sus vecinos contemplar por primera vez el rio Huerva fluyendo frente a sus casas

El programa recupera curiosidades como que, durante años en la calle Arzobispo Domenech, esquina con Gran vía, se situó la fábrica de Chocolates Lacasa, cuyos aromas endulzaban a paseantes y vecinos de la zona. Y que hay vecinos de la calle que viven en pisos bajo el nivel de la calle, paradójicamente, sin echar de menos la luz ni las vistas.

‘La voz de mi calle’, este jueves a las 21:35 horas, en Aragón TV.