El proyecto

Carlos Saura “repinta” ‘El 3 de mayo en Madrid. Los fusilamientos’, el alegato de Goya contra la guerra

Goya 3 de mayo

¿Por qué no celebrar el 275 aniversario del nacimiento de Francisco de Goya recreando en lenguaje audiovisual una obra tan emblemática como ‘El 3 de mayo en Madrid. Los fusilamientos’? Este fue el germen del proyecto surgido del Departamento de Nuevos Proyectos Audiovisuales y Estrategia de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV). De inmediato se pensó en el cineasta Carlos Saura como la persona más adecuada para dirigir este proyecto, por su trayectoria y prestigio, por ser aragonés y por los estrechos vínculos que existen entre su filmografía y la obra de Goya.

La implicación inmediata y entusiasta de Carlos Saura ha permitido levantar en tiempo récord ‘Goya 3 de mayo’, un proyecto coproducido por Aragón TV, Urresti Producciones y A Contracorriente Films, y que ha sido posible gracias a la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E), Gobierno de Aragón, Diputación de Zaragoza, Diputación de Huesca, Diputación de Teruel, Egeda, Fundación "la Caixa" y Forestalia. La distribución será llevada a cabo por Latido Films.

     

Carlos Saura adelantó los primeros detalles de este proyecto a los Reyes Felipe y Letizia durante el acto conmemorativo del nacimiento de Goya celebrado en su localidad natal, Fuendetodos (Zaragoza), el 29 de marzo. De inmediato toda la maquinaria de producción se puso en marcha para reinterpretar la escena plasmada por Goya en 1814 en la que se muestra a un pelotón de soldados franceses fusilando a un grupo de patriotas detenidos tras el levantamiento contra la ocupación napoleónica.

‘El 3 de mayo en Madrid. Los fusilamientos’, de Francisco de Goya, está considerada como una de las primeras obras del arte contemporáneo por su estilo, que anticipa el impresionismo, y por el protagonismo que da a un colectivo anónimo, una de las características de lo que sería más adelante el romanticismo.  

‘Goya 3 de mayo’, además de rendir homenaje al genial pintor aragonés, pretende ser un alegato universal contra la guerra a través de la mirada del cineasta Carlos Saura, en una innovadora fusión entre los lenguajes pictórico y fílmico.

Apuntes de Carlos Saura sobre el proyecto

"Yo creo que Goya no vio exactamente las imágenes que pintó sobre la guerra de la Independencia. Más tarde, cuatro años después de su muerte se publicaron los “Desastres de la guerra”.

En uno de los grabados, escribió: “Yo lo vi”.

¿Lo vio con la imaginación? Es evidente que todas las atrocidades que dibujó y grabó sobre la guerra fueron más producto de su enorme imaginación que de su presencia allí.  Le contarían atrocidades, crueldades y violaciones, que después hizo suyas en los grabados, y aún acrecentaría las barbaridades, de aquellos días. El caso es que hoy tenemos un material visual único en la historia de la pintura y del grabado y un alegato contra las guerras solo equiparable al “Guernica” de Pablo Picasso.

Carlos Saura

Marzo de 2021

‘El 3 de mayo en Madrid. Los fusilamientos’

Obra:       ‘El 3 de mayo en Madrid. Los fusilamientos’
Autor:       Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828)
Fecha:      XIX (1814)
Técnica:   Óleo sobre lienzo. 2,66 x 3,45 m.
Museo del Prado, Madrid

La noche del 3 de mayo de 1808, los franceses fusilaron, en varios puntos de Madrid, a los patriotas detenidos tras su alzamiento del día anterior contra las tropas francesas. Los madrileños, con armas improvisadas, intentaron detener la salida de Palacio del último de los infantes, don Francisco de Paula, el menor de los hijos de Carlos IV y María Luisa, que iba a ser conducido a Burdeos (Francia) para reunirse con sus padres.

La “revolución” de Madrid determinó el estallido de la guerra contra Napo­león. La represión del ejército francés -arrestando y ejecutando indiscriminadamente a inocentes y culpables-, reveló de inmediato a los ojos de todos lo sanguinario y cruel del enfrentamiento sin cuartel que había dado comienzo ese día entre españoles y franceses. El 2 de mayo las tropas de Murat, que ocupaban Madrid con un ejército de treinta mil hombres, habían logrado sofocar la revuelta del pueblo. De inmediato comenzó a actuar una Comisión Militar que, sin escuchar a los detenidos, dictó sus sentencias de muerte.

En grupos, la madrugada del 3 de mayo los condenados fueron enviados a distintos lugares de Madrid para su inmediata ejecución: el paseo del Prado, la Puerta del Sol, la Puerta de Alcalá, el portillo de Recoletos y la montaña del Príncipe Pío. La escena plasmada por Goya en  “Los fusilamientos del 3 de mayo” tiene por fondo una montaña desolada, tras la que se erige la silueta de Madrid. Un grupo de soldados, convertidos en verdugos, cumple su cometido con fría precisión. Los cuerpos de los muertos se encuentran amontonados sobre el suelo ensangrentado. Un enorme farol ilumina a los reos, entre los que destaca la figura de un hombre arrodillado y con los brazos alzados, vestido con camisa blanca. Algunos testigos se tapan los oídos para no oír los disparos, otros esconden su rostro entre las manos para no presenciar el horror. Isidro, el criado de Francisco de Goya, dejó escrito que el pintor observó estos cruentos episodios desde su quinta:

Desde esta misma ventana vio mi amo los fusilamientos con un catalejo en la mano derecha y un trabuco cargado con un puñado de balas en la izquierda. Si llegan a venir los franceses por aquí, mi amo y yo somos otros Daoiz y Velarde.

Fuimos a la montaña del Príncipe Pío, donde aún estaban insepultos los pobres fusilados. Era noche de luna, pero como el cielo estaba lleno de negros nubarrones tan pronto hacía claro como oscuro. Los pelos se me pusieron de punta cuando vi que mi amo, con el trabuco en una mano y la cartera en la otra, me guiaba hacia los muertos (...).

Luego, sentándonos en un ribazo, a cuyo pie estaban los muertos, mi amo abrió su cartera, la colocó sobre sus rodillas y esperó a que la luna atravesase un nubarrón que la ocultaba. Bajo el ribazo revoloteaba, gruñía y jadeaba algo (...), pero mi amo seguía tan tranquilo preparando su lápiz y su cartón. Al fin la luna alumbró como si fuera de día. En medio de charcos de sangre vimos una porción de cadáveres, unos boca abajo, otros boca arriba, éste en la postura del que estando arrodillado besa la tierra, aquel con la mano levantada.

A pesar de este relato, y como se apunta en la enciclopedia del museo de El Prado, Goya seguramente no vio las ejecuciones, pero sí debió conocer los detalles, pues el hecho tuvo una gran repercusión en Madrid, donde un elevado número de sus ciento ochenta mil habitantes, perdió aquel día algún familiar, amigo o vecino. El enclave del fusilamiento está perfectamente recreado por el pintor, con la exactitud de una vista topográfica de la ciudad. Esta descripción sirve como base para el trabajo de recreación realizado por Carlos Saura. Una síntesis casi fotográfica, entre histórica y fílmica, que muestra cómo pudieron vivirse esos instantes previos al fusilamiento.

El cortometraje

    

Carlos Saura vivió siendo niño las consecuencias de la Guerra Civil española y por ello ha afrontado este trabajo como un medio a través del cual expresar su rechazo a los conflictos bélicos. El cortometraje ‘Goya 3 de mayo’ reconstruye de un modo fiel la escena plasmada por Goya en su cuadro. Pero para llegar a esa icónica imagen final, Saura propone al espectador un viaje que comienza con una inmersión en el horror de la guerra a través de las brutales imágenes plasmadas por Goya en su colección de grabados titulada ‘Los desastres de la Guerra’.

A continuación, el cineasta español recrea en dos secuencias lo que pudo suceder en los instantes previos a los fusilamientos. En mitad de la noche, un carro atraviesa un páramo desierto en las afueras de Madrid. Transporta el fanal que iluminará el lugar elegido para la ejecución. Bajo la estrecha vigilancia de los soldados franceses y de su oficial, llega la cuerda de presos. Caminan en el barro vestidos con harapos, camisas y pantalones raídos, calzado destrozado… Hay alguno que va descalzo. Algunos familiares, esposas, hijos, padres, les acompañan. Los soldados franceses están bien equipados para el frio y el barro, con sus capotes y botas, y van armados con sables y fusiles. Se escuchan gritos, lamentos y órdenes en francés del oficial que acompaña a los soldados, que en ocasiones tienen que separar de mala manera al sequito que compaña a los presos. Se escucha el redoble de los tambores que acompañan a los reos.

En la segunda secuencia, el oficial francés de más relevancia indica el lugar donde se llevará a cabo la ejecución. Bajo sus órdenes, forman los soldados. ¡A sus puestos! ¡Preparados! A una orden, suena el redoble de los tambores antes de la ejecución.

Apunten. ¡Fuego!

Disparan y van cayendo al suelo embarrado los fusilados. Tras esa primera ejecución introducen a los reos de la segunda tanda de fusilamiento. Unos lloran, otros rezan, otros se desesperan y el último alza los brazos. Tiene la camisa blanca.  El sonido telúrico de los tambores del Bajo Aragón, que universalizó el también realizador aragonés Luis Buñuel, ayuda a subrayar el impacto de esa imagen final: la que Goya plasmó en su lienzo.

El rodaje y postproducción

El equipo, casi al cien por cien aragonés, estuvo integrado por unas 100 personas, entre ellas los 45 figurantes que se encargaron de dar vida a los protagonistas de la trágica historia que cuenta el lienzo de Goya. Dar con ellos requirió de un proceso de casting minucioso, con más de 400 participantes. Casi el 90 por ciento de la figuración era de Teruel capital y ya contaban con experiencia teatral o fílmica. Muchos de ellos habían participado en las ‘Las Bodas de Isabel’, la fiesta recreacionista que cada año revive la trágica historia de amor de los amantes de Teruel.

Saura ha querido que los personajes principales del cuadro de Goya sean perfectamente identificables por su parecido físico. Entre ellos están los actores Eulalia Ramón, José Luis Esteban y Álvaro de Paz. El cineasta le dio mucha importancia al proceso de búsqueda del hombre de la camisa blanca, el personaje central del cuadro de Goya, que es interpretado por José Luis Esteban. Con sus brazos en alto y su camisa blanca atrapa todas las miradas en el cuadro de Goya y también lo hace en el trabajo de Carlos Saura.

Este pasado día 3 de mayo fue la simbólica fecha en la que Carlos Saura inició el montaje de ‘Goya 3 de mayo’. El proceso de edición se ha desarrollado en las instalaciones de la compañía aragonesa Entropy Studio, especializada en postproducción y efectos digitales y que ha dejado su sello en producciones como ‘Velvet’, ‘Las chicas del cable’, ‘Eva’, ‘Altamar’, ‘Los últimos de Filipinas’ o ‘Fariña’, entre otras muchas.

A sus 89 años, Saura afronta por primera vez en su carrera el reto de utilizar fondos digitales en movimiento. Con la ayuda de esta tecnología recreará los paisajes de Madrid pintados por Goya.

El hombre de la camisa blanca

El juego de luces y la propia composición de ‘Los fusilamientos’ dirigen todas las miradas hacia la figura del hombre de la camisa blanca. Su expresión condensa todos los sentimientos que puede provocar la irracionalidad de la guerra, desde el miedo, al valor, la resignación o la perplejidad. El blanco de la camisa proclama su inocencia y tanto la posición de sus brazos, como las marcas de las manos evocan la crucifixión de Jesucristo. Se convierte en el símbolo del sacrificio del pueblo frente al poder político opresor y sin rostro representado en el bloque compacto de los soldados del pelotón de fusilamiento.

Carlos Saura fue consciente desde el primer momento de que en su trabajo también ese personaje debía ser clave. El elegido para interpretar al hombre de la camisa blanca fue el actor aragonés José Luis Esteban. Dramaturgo, poeta, y por encima de todo, actor, los inicios de la carrera de José Luis Esteban estuvieron en el teatro, aunque en los últimos años han ido cobrando peso el cine y la televisión (‘El último show’, ‘Altamira’, ‘De tu ventana a la mía’, ‘La higuera de los bastardos’).

Este mismo año ha ganado el Premio Teatro Rojas de Toledo y está nominado en los Premios Max por ‘Don Quijote somos todos’.

Para José Luis Esteban, este trabajo se aparta de lo que sería la elaboración de un personaje “que tiene una serie de conflictos que lo atenazan”. “He tratado de empastarme con ese aire trágico que emana del cuadro y que viene dado, no solamente por la singularidad del personaje de la camisa blanca, sino por el conjunto”.

El actor reconoce que el rodaje fue duro, pero en todo momento, todos “teníamos una especie conciencia de que de alguna manera estábamos participando en un proyecto muy especial”.

José Luis Esteban asegura que este cortometraje es la mejor manera de “conmemorar y celebrar a Goya, porque pintaba para la gente y este trabajo permitirá que la gente se acerque de nuevo a su obra”. “Un producto de altísima calidad como este, contribuye también a crear ciudadanía y aumentar nuestro autoestima”, ha subrayado.

‘GoyaSaurio’

De forma paralela se está realizando un documental sobre todo el proceso de gestación y rodaje del trabajo de Carlos Saura, y que llevará por título ‘GoyaSaurio’. Cortometraje y documental conformarán un único objeto expositivo que se podrá contemplar en salas de exposición de primer nivel tanto de Aragón como del resto de España.   El título establece un paralelismo con los ‘Fotosaurios”, que es como Carlos Saura denomina a las fotografías pintadas con las que da rienda suelta a su creatividad en una faceta artística menos conocida pero que compatibiliza con la de director de cine.

Fotosaurio de Goya en su lecho de muerte, inspirado en una litografía de Francisco De la Torre (1828)

Ficha técnica

Dirección Carlos Saura 
Producción ejecutiva Gaizka Urresti y Jaime Fontán 
Dirección fotografía Sergio de Uña 
Iluminación Zetac (dirigido por Jorge Bautista) 
Edición, postproducción Entropy Studio (dirigido por Jaime Cebrián) 
Vestuario, decorado y atrezzo Luis Sorando  
Maquillaje Cristina Sánchez, Virginia Maza, Ana Bruned, Paula Lacueva 
Producción de campo Imago Teruel 
Postproducción sonido Estudios Roma (dirigido por Adolfo García) 
Sonido directo Manuel Laguna  
Foto fija Jorge Fuembuena 
Actores principales Eulalia Ramón, José Luis Esteban, Álvaro de Paz 
Making of Factoría Plural 

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