VIVIENDA COOPERATIVA

‘Cohousing’: una nueva forma de autogestionar la vejez

Los 106 vecinos del Residencial San Hermenegildo de Teruel, ejemplo de esta tendencia, que permite vivir con amigos y acceder a servicios

SILVIA ROMEO /
icono foto Juan y Mari Carmen en su residencia de Teruel.

Juan Pérez y Mari Carmen García tienen 73 y 69 años, respectivamente. Hace dos años, vendieron su casa, hicieron las maletas y, con su propio coche, pusieron rumbo al complejo residencial para mayores San Hermenegildo de Teruel, donde actualmente viven 106 cooperativistas con una edad media de 75 años.

Ellos están casados y no tienen hijos. Por eso, ante el miedo de hacerse mayores y no querer cargar a sus sobrinos sus cuidados, “por no molestar”, descubrieron el ‘cohousing’, una alternativa a las tradicionales residencias de mayores, que consiste en la construcción de casas privadas dentro de extensos espacios comunitarios. “Estar aquí es lo mismo que estar en un piso, con la comodidad de no preocuparte de limpiezas y comidas”, explica Mari Carmen.


"Tenemos claro que no queremos ir a una residencia y tampoco queremos ser una carga para los hijos. Queremos autogestionar nuestra vejez"


Como cooperativistas de la residencia, el matrimonio posee un apartamento de una sola habitación, equipado con un salón-cocina, baño y terraza. Además, comparten zonas comunes como el comedor y otras instalaciones preparadas para personas dependientes: “Hay una zona de válidos y otra de asistidos. El día que nosotros no podamos ser válidos, nos pasaran a la zona de asistidos y allí nos atenderán sin ningún problema”, cuenta Juan.

El modelo de familia ha cambiado en los últimos años. Cada vez es más habitual que las parejas decidan no tener descendencia o que las familias estén compuestas por un solo progenitor. Además, el papel de la mujer ya no se relaciona con el cuidado de los mayores. Por eso, proyectos como el ‘cohousing’ permiten preparar con antelación el hogar donde envejecer. En concreto, la casa del matrimonio ya está equipada con plato de ducha y puertas correderas, por si en un futuro necesitaran usar una silla de ruedas.

Antídoto contra la soledad

Juan y Mari Carmen descubrieron este modelo de vivienda en Jaén, donde ya existía una sociedad cooperativa de estas características. “Nos juntamos una panda de amigos y vimos que era buena opción”, recuerdan. Ellos fueron de los primeros en entrar a vivir en esta residencia turolense, que abrió sus puertas en octubre de 2018. “Era una innovación para probar porque no había otra cosa parecida en Aragón y nos ha salido bien”, confiesan.

Apartamento del Residencial San Hermenegildo 

La compañía es uno de los bienes más preciados por los mayores, que se ha visto arrasada por la pandemia del coronavirus. El matrimonio, que solía viajar con su coche “al pueblo o a la tierra de Juan” -que es andaluz-, este año ha dedicado parte de su tiempo al huerto, “a sembrar pimientos y pepinos para la ensalada” y a construir una barbacoa. Sin embargo, este modelo de vida no es gratis. Juan y Mari Carmen pagaron 100.000 euros en su entrada como cooperativistas y tienen unas mensualidades que rondan los 1.000 euros.

Proyecto de 'cohousing' en Zaragoza

En Zaragoza, la asociación Las Crisálidas también persigue crear una residencia para mayores a través del ‘cohousing’. Su presidente, Alfredo Pérez, relata que la idea es construir “un centro de convivencia orientado al envejecimiento activo”. Esto es, unas instalaciones donde poder vivir y compartir los gastos de contratación de medios y personal sanitario porque “la intención es seguir ahí hasta el final”.

Hasta el momento, 47 personas componen esta asociación: “Tenemos claro que no queremos ir a una residencia y tampoco queremos ser una carga para los hijos. Queremos autogestionar nuestra vejez”, añade Alfredo Pérez, quien confiesa los obstáculos legales y económicos con los que se están topando en el camino. De hecho, todavía se encuentran en una fase muy inicial del proceso: “Estamos buscando un terreno y unir al grupo. No somos gente que nos conociéramos de antes y vamos haciendo actividades de convivencia porque, si queremos envejecer juntos, se trata de tener un ambiente agradable, de compañerismo e incluso de amistad”.