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JARDINERÍA Y HORTICULTURA

Viveros y floristerías 'rebrotan' tras la pandemia y su clientela crece hasta un 20%

La primavera es la época de mayores ventas en los centros de jardinería. El perfil del comprador es ahora más joven y especializado

KIKO HERRÁIZ /
icono foto Interior de la floristería alemana El Buen Jardinero.

Viveros y floristerías han 'rebrotado' tras la pandemia y el número de clientes que acuden para comprar simientes para sus huertos o renovar sus balcones y jardines ha crecido hasta un 20%. Muchos hogares aragoneses encontraron la necesidad de mantener un contacto más estrecho con la naturaleza tras dos años de pandemia. Para ello, han recurrido a plantas y flores con las que decorar tanto el interior de las casas como los balcones y terrazas.

Según la Asociación Española de Centros de Jardinería, estos han incrementado su clientela entre un 13% y un 20% tras la crisis de la COVID-19. Han aumentado especialmente las visitas a estos establecimientos entre la población joven, especialmente en el grupo de entre 25 y 45 años. Las mismas fuentes aseguran que el interés de los aficionados se ha incrementado en varias categorías: plantas de interior y decoración de interiores, y todo lo relacionado con el huerto. 

Desde la Asociación profesional de Horticultura de Aragón, Rioja, Navarra y Soria (Apharns), Luis Aliaga, su secretario técnico, asegura: "Hemos notado que ha aumentado mucho la venta de plantas y flores con respecto al año pasado. Creemos que ha influido la pandemia, ya que la gente tiene más necesidad de poner planta viva en las terrazas, de tener la naturaleza más cerca".

La primavera, época fuerte de ventas

Aliaga explica que los viveros y centros de jardinería están experimentando con la llegada de la primavera una mayor carga de trabajo: "Los turnos se doblan y también es el momento del año en que más cuidados precisan las plantas, hay que regarlas casi todos los días, y los bulbos están a punto de florecer", cuenta. 

Desde Ebro Jardín, una empresa zaragozana especializada en el diseño de jardines, su gerente, Toni Parrilla, se muestra expectante ante el inicio de la primavera. Parrilla afirma que el pico de ventas se suele producir entre los meses de marzo y junio, y confía en que el tiempo acompañe los próximos fines de semana, que es cuando "más ventas se hacen". 

Este profesional de la jardinería dice que, desde la crisis de 2008, la gente "no quiere planta grande" y que, tras la pandemia, "hemos tenido un tirón de demanda". En estos momentos, son las plantas de flor las que más se venden, entre las que destacan "los geranios, las petunias o las margaritas", señala Parilla.

En los últimos años ha cambiado el perfil del cliente que acude a los centros de jardinería. Eduardo Sarasa, director de Brotalia, situada a las afueras de Huesca capital, considera que se ha pasado "del cliente que venía a por geranios" a un público mucho "más joven e informado, incluso exigente", que es algo que "nos encanta", señala. 

Expectantes ante los acontecimientos

El sector de la jardinería no es ajeno a la actual coyuntura económica y está muy pendiente de la evolución de los acontecimientos. La guerra de Ucrania, la subida de la electricidad o la huelga de transportes son circunstancias que ya comienzan a pasarle factura. 

El secretario técnico de la Asociación profesional de Horticultura de Aragón, Rioja, Navarra y Soria, Luis Aliaga, sostiene que, si se prolonga la huelga de transportistas, los problemas pueden ser importantes. Aunque muchos viveros tienen su propia producción, no son tan grandes como para aguantar mucho tiempo y, "si hay que traer plantas en un camión entero y te falla, no las tienen a mano y no puedes vender", resalta. También muchos clientes acuden a estos espacios en busca de grandes sacos de fertilizantes o de sustratos, que ocupan mucho espacio y de los que ahora hay una gran demanda, "por lo que también es necesario que lleguen", añade Aliaga.

"La gente quiere color"

El próximo 15 de abril hará un año que David Navarro abrió la floristería alemana 'El Buen Jardinero', ubicada en el número 15 de la calle Porvenir de Zaragoza. Trata de darle a su trabajo un toque alemán -se formó en la Universidad de Múnich-, que se caracteriza "por no emplear tanto el verde, utilizar flores muy frescas, con un aspecto más estructural, en el que hay más espacio", señala. 

Junto a su equipo, ha tratado de especializarse en una floristería "más de detalle", y cuenta con plantas tanto de exterior como de interior. Afirma que ahora la gente "quiere color", y para esta época del año recomienda las margaritas para balcones y jardines, porque es una flor "muy agradecida, florece todo el año". También geranios, jazmín, buganvilla rosales

Otra de las particularidades de 'El Buen Jardinero' es la venta de ramos de flor seca. "La flor seca está muy de moda entre la gente joven, sobre todo en Europa, y esa moda está llegando a Zaragoza", asevera Navarro, quien también ofrece cúpulas de flor seca, con las que "creamos un mundo de fantasía, y está animando mucho a los jóvenes de entre 20 y 30 años", admite. 

Este experto considera que en floristería "no existe el mal gusto, sino que hay estilos diferentes", y define el que proyecta en su negocio como un estilo muy cercano a los años 50.