ADELANTO VACUNACIÓN

Quienes se contagiaron tras acabar el curso, empiezan a vacunarse

Sandra Guzmán es una joven zaragozana de 18 años que, tras pasar la COVID-19 en junio, ya ha podido vacunarse un mes después

ARAGÓN NOTICIAS /
Una joven se vacuna contra la COVID-19.
icono foto Una joven se vacuna contra la COVID-19.

"Siento que el cambio de límite temporal para la vacunación de gente que hemos sido positivo (en COVID-19) ha sido una forma de acelerar la vacunación de toda la población de mi edad". Es la conclusión de Sandra Guzmán, una joven zaragozana de 18 años, que el pasado mes de junio se contagió de coronavirus. Para ella, el adelanto en la vacunación de la población que ha pasado el virus -inicialmente debían esperar seis meses, ahora solo uno- es una forma de asegurar las aulas de cara al nuevo curso. Esta semana, este grupo de pacientes ha empezado a poder vacunarse.

"Hubo muchísimos casos de gente joven al principio del verano -entre finales de junio y principios de julio se produjeron numerosos brotes en viajes de fin de curso- justo cuando los menores de 20 años podíamos vacunarnos. Eso ha hecho que, según las normas, tuviésemos que esperar hasta diciembre para recibir la primera dosis", indica la joven. "Creo que quieren vacunarnos antes de que empiece el curso para evitar más brotes y hacernos sentir más seguros en las aulas", explica.

Como ella, se calcula que unos 30.000 aragoneses no han podido vacunarse debido a los tiempos de espera establecidos por la Estrategia Nacional de Vacunación del Ministerio de Sanidad, que establece un lapso de tiempo de seis meses entre el contagio de COVID-19 y la inoculación. Desde el pasado martes, 17 de agosto, el Departamento de Sanidad del Ejecutivo aragonés permite la inmunización de este colectivo respetando, como mínimo, un mes de cadencia entre ambas situaciones

"Tenía claro que me iba a vacunar"

Cuando Sandra conoció la noticia tuvo claro cuál sería su postura: "Confío en los estudios que hacen los profesionales sanitarios sobre las vacunas y en qué no ha sido una decisión precipitada". Por eso, a los pocos minutos de abrirse la cita para la vacuna solicitó fecha y hora a través de la aplicación móvil de 'Salud Informa'. Este jueves, a las 17:12 horas ha recibido la primera -y única dosis- de la vacuna de Pfizer contra la COVID-19 -los menores de 65 años que han superado la enfermedad solo son inoculados una vez-.

El caso de sus padres -también fueron positivos en COVID-19- es diferente. Ambos recibieron la primera dosis de la vacuna una semana antes del contagio. Son menores de 65 años, por lo que, siguiendo las recomendaciones oficiales, no podrán recibir la pauta completa de la vacuna

"Desde que se habló de que habían varias posibles vacunas ya tenía claro que quería vacunarme para cuidarme a mí y a mi familia y amigos, y a la gente que de forma no tan directa podría evitar contagiar en caso de contagiarme yo", apunta la zaragozana. 

Su padre, su madre y ella fueron positivos en COVID-19

El pasado 26 de mayo la sospecha de que el virus había entrado en su casa puso en alerta a Sandra. Estaba inmersa en la preparación de los exámenes finales del curso. Su padre llevaba un par de días más cansado de lo normal y con dolor de cabeza. La sospecha pasó a ser una realidad cuando dos días después un test de antígenos arrojó un resultado positivo. Fernando, el padre de Sandra, tenía COVID-19.

Por suerte, ni ella ni su madre fueron positivas en la PCR, pero una semana después se repitieron la prueba. Los primeros síntomas habían aparecido y señalaban en una única dirección: coronavirus. 

Efectivamente, la segunda prueba diagnóstica fue positiva. Los tres debían continuar aislados en su domicilio, al menos una semana más. "El 3 de junio, después de hacerme una PCR, me llamaron de mi centro de salud y me dijeron que era positiva", recuerda Sandra.

"No fue nada grave, pero sí que tenía mucha tos, mucha congestión nasal y me sentía muy cansada", señala la zaragozana. En total, Sandra estuvo 14 días aislada, sin poder realizar de forma presencial los exámenes finales del primer curso de grado superior de Formación Profesional de estética integral y bienestar que estaba cursando.