2º ANIVERSARIO

Pactos, anuncios, desencuentros... los ayuntamientos aragoneses cumplen dos años de legislatura

Se cumple el segundo aniversario desde que se constituyesen los 731 ayuntamientos aragoneses tras las últimas elecciones municipales. El trinomio PP, Cs y Vox fue clave en las tres capitales de provincia aunque en Huesca hubo sorpresa de última hora

ARAGÓN NOTICIAS /
Fachada del consistorio oscense
icono foto Fachada del consistorio oscense

Este martes se cumplen dos años desde la constitución de los nuevos ayuntamientos de esta legislatura en Aragón. Aquel 15 de junio de 2019 estuvo marcado por la tensión de los pactos, desencuentros o anuncios inesperados, 20 días después de que se celebrasen las elecciones autonómicas y municipales. Uno de los casos más inesperados y mediáticos fue la reelección de Luis Felipe como alcalde de Huesca, cuando todo apuntaba a que habría cambio de gobierno con la popular Ana Alós como primera edil. 

La desfragmentación política que vivió España en las elecciones de 2019 motivó que el tablero político se volviese más complejo y los pactos entre partidos fuesen la tónica habitual para alcanzar acuerdos. Una de las principales dudas era el papel que desempeñaría Vox en la formación de estos nuevos gobiernos, después de irrumpir con fuerza en los planos municipal, regional y nacional.  

En la víspera de aquel 15 de junio, las miradas estaban puestas en las informaciones que se daban desde el punto de la mañana desde las cúpulas nacionales de PP y Cs, y muchos expertos y medios apuntaban a un acuerdo entre azules y naranjas para el reparto de las tres alcaldías aragonesas. Por la tarde, ese aparente acuerdo se transformó en un bloqueo, tras el anuncio de Vox en Madrid, que exigía estar presente en los órganos de gobierno de los ayuntamientos en los que, como Zaragoza y Huesca, su voto era imprescindible para sumar mayorías.

Zaragoza: de ZEC al PP

En la capital aragonesa,  Zaragoza en Común, uno de los partidos que abanderó el cambio político en 2015, se desinfló en número de escaños, pasando de nueve a tres. A pesar de que fue la candidata socialista, Pilar Alegría, la que mejor resultado obtuvo, la suma de escaños en un hipotético acuerdo con comunes y podemitas, no llegaba a las 16 unidades que requería la mayoría absoluta.

Por contra, el sumatorio entre PP, Ciudadanos y Vox sí alcanzaba dicha cifra, lo que conllevó que los populares recuperasen la alcaldía de Zaragoza más de 15 años después, desde que el malogrado José Atarés liderase el gobierno municipal de 2000 a 2003.  De esta forma, Jorge Azcón asumió las riendas del gobierno municipal en un gobierno de coalición en el que Ciudadanos se hizo con varias concejalías.

En su discurso, Azcón marcaba las líneas de su futuro mandato. "Lucharemos con toda determinación contra la pobreza infantil e impulsaremos proyectos que fomenten la autonomía de las personas con discapacidad. Asimismo, defenderemos la libertad de elección de enseñanza y seguiremos combatiendo la violencia de género, una lacra que ha acabado con más de mil mujeres asesinadas durante los últimos 15 años", exponía.

Huesca: la gran sorpresa de la jornada

En la capital altoaragonesa, todo hacía pensar que la candidata popular Ana Alós desbancaría en el gobierno municipal al alcalde socialista, Luis Felipe. Como en muchos otros municipios, el teórico acuerdo a tres bandas entre PP, Ciudadanos y Vox aupaba a la alcaldable popular hasta el poder. Pero todo se truncó en el último momento. Un voto en blanco por parte de unos de los concejales de Ciudadanos dinamitó el tablero y motivó que el bastón de mando municipal siguiese en el bando socialista, puesto que ningún partido alcanzaba la mayoría absoluta y, en ese supuesto, la alcaldía recae en la fuerza más votada.



Tal fue la sorpresa que el propio Luis Felipe, candidato y alcalde hasta ese momento, tuvo que excusarse por no tener ningún discurso preparado. El enfado del Partido Popular fue mayúsculo y no tardó en hacerse público. El vicesecretario nacional de Organización del PP, Javier Maroto, culpaba públicamente a Ciudadanos de "incumplir su compromiso en Huesca" y señalaba la intención de iniciar  "los trámites para una moción de censura al alcalde socialista de la capital altoaragonesa para que se cumpla el acuerdo pactado". En la misma línea se pronunciaba el presidente del PP en Aragón, Luis María Beamonte, aunque llamaba a la "calma y al diálogo".

La propia Alós, que acabaría dejando al tiempo su acta de concejal, manifestaba su malestar con la formación naranja: "hoy es la prueba más evidente de que Ciudadanos no es un partido de fiar. Ha roto su compromiso, un compromiso que había adquirido con nosotros de hacer un gobierno de centro-derecha".  Por su parte, el presidente aragonés, Javier Lambán, aseguraba que "Luis Felipe merece ser alcalde de Huesca" y calificaba de "espectáculo bochornoso" los últimos movimientos de las tres formaciones de la derecha.  

Teruel: se cumplieron los pronósticos

Las quinielas se cumplieron en el ayuntamiento turolense y la candidata popular Emma Buj repitió como alcaldesa de la capital. A diferencia de la legislatura anterior, tuvo que recurrir a los apoyos de Vox y Ciudadanos para llegar a la mayoría absoluta, marcada en 11 escaños. Es precisamente con el partido naranja con el que gobierna en coalición desde 2019.

"Hoy comienza un gobierno nuevo y cada uno de los partidos que hemos formado esta mayoría tendremos que jugar nuestro papel, todos hemos puesto a un lado lo que nos separa y hemos encontrado en el interés general", apuntaba Buj.



Una de las incógnitas a despejar en las próximas elecciones es la del impacto electoral que tendrá Teruel Existe, formación que no se presentó a aquellos comicios, pero que consiguió representación en el Congreso de los Diputados en las últimas elecciones generales. La agrupación de electores anunció el pasado mes de mayo que se presentaría por primera vez a las elecciones municipales y autonómicas.

¿Y qué ocurrió en otros municipios?

En los segundos municipios de mayor importancia de las tres provincias no hubo grandes cambios salvo en el caso de Alcañiz. Así, en Calatayud, el candidato popular y alcalde hasta el momento, José Manuel Aranda, repetía de nuevo cargo gracias al apoyo de Vox y Ciudadanos, formación con la que actualmente cogobierna. "Ambos grupos hemos entendido y estamos convencidos de que unir fuerzas bajo el mismo proyecto redundará en beneficio de la ciudad. Y a ello nos hemos dedicado, conformando un documento con cien prioridades, que serán la hoja de ruta de la próxima legislatura", exponía Aranda. 

En el caso de Monzón, la formación liderada por Pablo Casado a nivel nacional, también se hacía con el bastón de mando de nuevo. El popular Isaac Claver consiguió la victoria con el respaldo del Partido Aragonés y Ciudadanos. "Desde estos días ya estamos trabajando y valorando la posibilidad de que Ciudadanos se incorpore al equipo de gobierno. Porque, si bien es cierto, hoy nos han prestado su apoyo para el voto de investidura y durante estos días nuestra mano está tendida para que se sumen y se incorporen al equipo de gobierno", aseveraba Claver. 

Por su parte, donde sí hubo cambio de primer edil fue en Alcañiz. En la capital del Bajo Aragón, el socialista Ignacio Urquizu se hacía con el poder gracias al pacto alcanzado con Ciudadanos. "Muy satisfechos porque el Partido Socialista, treinta años después, vuelve a la alcaldía de Alcañiz, algo que parecía hace unos años difícil. Lo hemos conseguido, además con un resultado que yo creo que habla por sí mismo, y donde hemos recibido la mayoría absoluta en primera votación", manifestaba Urquizu.

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