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INTERNACIONAL

Más de 3.000 ucranianos han recibido ayuda en Aragón desde que comenzó la guerra

Se cumplen seis meses de la llegada a Aragón de los primeros refugiados. Todavía continúan llegando, aunque muchos han vuelto a su país. Los que no tienen familiares o amigos en España son acogidos en diferentes centros de todo el país

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto Una refugiada ucraniana junto a una utrillense, en la residencia que la ha acogido, en la localidad turolense.

Más de 3.000 ucranianos han recibido protección temporal en Aragón desde que comenzó la invasión rusa a su país. Se cumplen seis meses de la llegada de los primeros refugiados y todavía continúan llegando. Los que no tienen familiares o amigos en España son acogidos en diferentes centros de todo el país.

Un ejemplo de ello es la residencia de Utrillas, que ha cedido el Ayuntamiento, y donde conviven 44 refugiados ucranianos. La mayoría llevan allí dos o tres meses y unos pocos casi medio año. Son los que llegaron a mediados del pasado mes de marzo en un autobús que hizo el viaje de ida y vuelta a la frontera de Ucrania gracias al empeño de dos vecinos de la localidad.

Aquí pasan desapercibidos, cuentan ellos mismos, y son como unos vecinos más. Seis de ellos, incluso, han encontrado trabajo en Utrillas. Este centro, además de ser su nuevo hogar momentáneo, es también el lugar donde dos voluntarios les enseñan castellano. Aunque el traductor del móvil es una de las herramientas que más siguen utilizando.

Juan José abre las puertas de esta residencia de investigadores en Utrillas, que desde marzo, alberga a refugiados ucranianos. Es voluntario de Cruz Roja y por su clase de español han pasado 121 migrantes: "Empezamos con lo básico, los verbos más usuales, los artículos... que manejen lo más sencillo", explica. Actualmente en este centro hay 44 ciudadanos ucranianos que empiezan a mostrar arraigo.

3.100 ucranianos han llegado a Aragón

Más de 3.100 ucranianos han llegado a Aragón aunque es imposible calcular cuantos continúan en la comunidad. "Hay mucha gente que se ha vuelto por distintas razones. Por ejemplo, las mujeres se sentían mal porque han dejado sus esposos o sus hijos mayores de edad. Se sentían culpables. U otros, por ejemplo, no sabían nada de ayudas, han gastado su dinero y se han vuelto", cuenta Alina Klochko, presidenta de la Asociación de Ucranianos de Aragón. 

En centros de Accem, en Zaragoza, se ofrece a los refugiados alojamiento y asistencia. "Se les hace un acompañamiento integral. Desde todos los ámbitos jurídico, psicológico... Y que puedan integrarse en el mercado laboral y acceder a una vivienda, que ese es el destino", cuenta Carlos Vega, coordinador de emergencia de Ucrania de Accem, 

Un destino, al menos, temporal. Como el de Juliana Kozhevnikova, que llegó a Zaragoza con su marido y sus tres hijos en el mes de marzo, y no sabe si podrá regresar a Kiev en algún momento: "Nosotros no sabemos la situación en un futuro. Nosotros elegiremos lo más seguro y lo más importante para nuestros niños", manifiesta Kozhevnikova

Una disyuntiva que tan solo la paz puede resolver.

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