EN ZARAGOZA

Los voluntarios retoman los paseos con los residentes de la Casa de Amparo

Durante el último año de pandemia, han mantenido contacto mediante videollamadas. Uno de los voluntarios asegura: "No es lo mismo, ahora se les nota la alegría"

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto Voluntarios en Casa Amparo (EP).

Los voluntarios municipales de Zaragoza han retomado su colaboración con la Casa de Amparo, interrumpida por las medidas sanitarias impuestas por la crisis del coronavirus y, durante el mes de julio, acompañarán a los residentes en sus paseos diarios, como hacían antes de la pandemia.

Esta vuelta a la normalidad ha sido recibida con alegría por parte de las personas mayores, quienes han agradecido "enormemente" salir a la calle y conversar de nuevo con los voluntarios, que se han convertido en una compañía imprescindible para ellos. Durante el último año, han mantenido contacto mediante videollamadas, pero, como indica uno de los voluntarios, "no es lo mismo, ahora se les nota la alegría".

El consejero municipal de Participación y Relación con los Ciudadanos del Ayuntamiento de Zaragoza, Javier Rodrigo, ha acompañado este viernes a los voluntarios en uno de estos paseos, que tienen lugar dos veces por semana, los martes y viernes entre las 10:30 horas y las 12:00 horas.

Rodrigo ha apuntado que si bien esta colaboración del voluntariado municipal no es la más visible, sí es de las "más bonitas". De hecho, en 2019 se realizaron más de 1.500 visitas a la Casa de Amparo por parte de noventa voluntarios. El objetivo, ha dicho Rodrigo, es volver a esas cifras a partir de septiembre, si la evolución de la crisis sanitaria lo permite.

De momento, seis voluntarios

"Los vínculos que se llegan a generar son admirables. Estamos deseando que se recupere la situación sanitaria para alcanzar al cien por cien de la colaboración", ha comentado Rodrigo. De momento, están participando seis voluntarios.

Todos los residentes y participantes con los que se reinicia esta actividad están vacunados y han pasado el periodo de inmunidad necesario tras recibir la pauta completa, por lo que la colaboración se realiza con todas las medidas de seguridad. Siguiendo el protocolo, los voluntarios no acceden a la Casa de Amparo, sino que esperan en la puerta hasta que la terapeuta ocupacional saca a los residentes. De esta forma, se evita que personal ajeno a Casa de Amparo circule por el edificio.

Visita al Pilar

Manuel Carrera lleva colaborando como voluntario siete años en la Casa de Amparo y reconoce que tenía "muchas ganas" de retomar esta actividad, sobre todo por ellos. "Los notábamos decaídos y tristes, pese a que hemos hecho con ellos videollamadas y han podido salir al patio en este tiempo, pero no es lo mismo que salir a la calle", ha explicado.

Los voluntarios los acompañan a ver a la Virgen del Pilar, que según Carrera, es lo que más les gusta, además de pasear por la calle Alfonso para ver los escaparates y comercios. También van con ellos al médico o a realizar las compras que necesiten. Esta colaboración crea entre ellos un vínculo especial.