LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

Aragón se acoplará "sin ningún problema" a la normativa estatal

La directora general de Patrimonio de la DGA cree que la nueva ley permite afinar más el concepto de víctimas, incluyendo a los exiliados

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Trabajos de búsqueda y exhumación en una fosa (EP).
icono foto Trabajos de búsqueda y exhumación en una fosa (EP).

La nueva ley de Memoria Democrática aprobada este martes en el Consejo de Ministros mejora algunos aspectos de la ley aragonesa de Memoria Democrática de 2019. Es lo que sostiene Marisancho Menjón, directora general de Patrimonio Cultural de la DGA: "La ley aragonesa es una ley moderna, más avanzada que la estatal aprobada en 2007, pero la nueva norma permite afinar más el concepto de víctimas, por ejemplo, incluyendo exiliados." Y es que la ley aprobada durante la etapa de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero incluía a los represaliados de la guerra y el franquismo como víctimas de delitos de lesa humanidad, pero no a los exiliados. 

Para Menjón, el "acoplamiento" entre normativas no va a suponer "ningún problema". Además, cree que las asociaciones memorialistas contarán con más apoyo al contar con un mayor compromiso por parte de las administraciones hacia la tarea de localización, exhumación e identificación de víctimas; desaparecidos o asesinados, tanto en la guerra como en la dictadura. 

La directora general de Patrimonio valora también la creación de un banco de ADN a nivel estatal: "Es lo que tiene sentido y va a tener utilidad, poder cruzar todos los datos que vamos recogiendo, analizando y guardando en pequeñas bases de datos."

Un ley "esencial" para conocer el pasado

El catedrático de historia contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Julián Casanova, cree que esta ley supone el fin del enaltecimiento de los vencedores en la Guerra Civil, y la considera esencial, no para crear brechas en la sociedad, sino para conocer el pasado. Sostiene que "a esta gente que piensa y dice muchas veces que esto es remover el pasado, no les importa estudiar los dinosaurios, estudiar los Reyes Católicos, no les importa reinventar la historia y las tradiciones, pero sí les importa estudiar el siglo XX."

Casanova cree que el siglo XX se ha manipulado y pasado por alto durante años en el sistema educativo, y que "hay un hilo conductor en todos los historiadores en estos momentos que es: sabemos muchísimo del pasado, vamos a difundirlo con rigor frente a la propaganda, frente a las opiniones políticas.", afirma. A su juicio, además de ofrecer mayor libertad en la educación, la ley atiende a otros dos aspectos que aun quedaban pendientes, la retribución a las victimas y la puesta en valor de los lugares, archivos y documentos históricos, hasta la fecha privatizados.