ORIGEN PIRENAICO

Las especies animales con ADN aragonés que corren peligro de extinguirse

Parte de la diversidad del Pirineo aragonés pende de un hilo. Es el caso de especie conocidas como el oso pirenaico o de otras más singulares como el desmán de los Pirineos

SILVIA ROMEO /
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: pico dorsiblanco, urogallo pirenaico y oso pirenaico con sus crías.
icono foto De izquierda a derecha y de arriba a abajo: pico dorsiblanco, urogallo pirenaico y oso pirenaico con sus crías.

Aunque son una pequeña parte de la vida que habita en el Pirineo, la realidad es que la continuidad de algunas de las especies autóctonas más famosas de la cordillera montañosa se encuentra en la cuerda floja. Al menos dos -el oso pardo y el quebrantahuesos- están en peligro de extinción; otras dos -la rana pirenaica y el urugallo pirenaico- se consideran fauna vulnerable, y una más -el desmán de los pirineos-, sensible a la alteración de su hábitat. La cabra pirenaica, por su parte, ya se extinguió en el año 2005.

"Básicamente, la diferencia de catalogación depende la dinámica de la población", explica Rafael López, jefe de sección de Especies Catalogadas del Gobierno de Aragón. Así, los animales cuyas poblaciones tienen pocos ejemplares y su número ha decrecido rápido en los últimos años pasan a considerarse "en peligro de extinción". Un ejemplo es el oso pirenaico (Ursus arctos pyrenaicus). Según el Catálogo de Especies Amenazadas en Aragón, existe un censo estimado de cuatro osos pirenaicos, todos ellos machos, y en la Comunidad es habitual la presencia de uno de ellos que vive entre los valles de Ansó y Roncal. 

El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) goza de una posición algo más relajada, aunque también está registrado en peligro de extinción. "Gracias al plan vigente del 2003, se ha recuperado mucho la población. Estaba muy amenaza y ahora la población tiene una tendencia positiva", cuenta López. En estos momentos, se calcula que en Aragón habitan unos 200 ejemplares. El pico dorsiblanco (Dendrocopos leucotos), por su parte, es una especie "al límite", ya que apenas hay registros de "una o dos parejas" en todo el Pirineo.

Ejemplar de quebrantahuesos en pleno vuelo.

Aragón es una región con mucha vida. López apunta que muchas especies "solo existen en el Pirineo dentro de toda Europa", motivo por el que es importante asegurar su conservación. La rana pirenaica (Rana pyrenaica) es una de ellas, que pronto pasará a estar catalogada en peligro de extinción. "El cambio climático le perjudica bastante, como a todos los anfibios", destaca López. Además, esta rana tiene el problema añadido de que los humanos transmiten enfermedades emergentes, "barranco a barranco", con los neoprenos. 

De izquierda a derecha: ejemplar de rana pirenaica (Acuario de Zaragoza) y de desmán de los pirineos.

Las cualidades de un animal no son causales. La temperatura, la cantidad de la luz a la que se expone y la cantidad de alimento a su disposición son algunas de las condiciones que determinan su carácter y fisionomía. El Pirineo, que abarca más de 400 kilómetros, aloja especies que pueden resultar tan peculiares como el desmán de los pirineos (Galemys pyrenaicus). "Es acuático y nocturno, por lo que es muy difícil de censar", reconoce el jefe de sección de Especies Catalogadas de Aragón. El desmán vive en zonas de torrentes y barrancos, y los expertos han observado un descenso notable de su presencia. "Ahora mismo es una especie muy difícil de encontrar, por lo que en la próxima actualización del catálogo aparecerá como peligro de extinción", añade López. 

Otra población que preocupa es la del urogallo pirenaico (Tetrao urogallus aquitanicus). Es el ave forestal de mayor tamaño de Europa y su distribución en el Pirineo se comparte entre Francia y Andorra. Los machos en la época de celo se reúnen en zonas concretas del bosque llamadas cantaderos, unos territorios que en las últimas décadas se han reducido hasta en un 30%. Según Rafael López, en estos momentos se calcula que hay unos 40 cantaderos en nuestra Comunidad, lo que supone una cifra aproximada que no alcanza los 200 ejemplares. 

"Tenemos la responsabilidad de mantener todas las especies autóctonas, porque contribuyen a la diversidad del Pirineo", reivindica López, quien insiste en que las citadas son solo las "más emblemáticas" de la zona. Como ellas, hay clases de insectos, mariposas, murciélagos, escarabajos y gran parte de la flora pirenaica que están igualmente amenazadas.