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GUERRA IRÁN

Las empresas aragonesas, a la espera de las medidas del Gobierno para mitigar las consecuencias de la guerra

Los 19 días de guerra ya se traducen en consecuencias directas para la economía de las empresas y de los ciudadanos. Sirve como ejemplo el precio del gasóleo: el 2 de marzo costaba 1,44 el litro y 14 días después ha aumentado de media 40 céntimos

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto El precio de la gasolina y el diésel refleja las consecuencias del conflicto en Irán. / Aragón TV

Las consecuencias de la guerra de Estados Unidos e Israel sobre Irán ya se extienden al resto del planeta tras 19 días de conflicto. Una de las subidas más notables se aprecia en las gasolineras, donde la escalada de precios no parece tener fin, al menos, de momento. Según los datos del Ministerio de Transportes, el 2 de marzo el precio del gasóleo era de 1,44 euros el litro y 14 días después, el último dato oficial apunta a que, de media, se ha incrementado en 40 céntimos cada litro de diésel, hasta alcanzar 1,84 euros. Llenar el depósito del coche cuesta en este momento 20 euros más que hace 15 días, y es así si se toma como referencia la media de los precios, porque en gran parte de las gasolineras ya cuesta 1,90 el litro.

Las empresas aragonesas están pendientes de conocer los detalles del paquete de medidas que tiene previsto aprobar este viernes el Consejo de Ministros para paliar los efectos de la guerra. Aragón exporta a Oriente Medio 270 millones de euros, sobre todo en equipos industriales, productos de consumo y alimentación. Hay 170 empresas que venden de forma regular a Arabia Saudí, Emiratos Árabes o Israel.

Empresas como Teltronic, proveedora de soluciones de telecomunicaciones, compran suministros y componentes a Asia que están llegando con dos semanas de retraso. Algunos proveedores ya les han comunicado subidas de entre el 8 y el 15 %. La incertidumbre es extrema, lo que les lleva a monitorizar en tiempo real cada pedido. 

Esta fábrica compra a Asia componentes electrónicos y chips. Materias primas que ya llegan con varias semanas de retraso porque hay vías comerciales cerradas o congestionadas; un proceso que ha explicado el director de Operaciones: "Si lo que tú estás previendo que vas a recibir no lo recibes tienes que cambiar el plan. Y, si esa incertidumbre no la sabes hasta el último día, si una mercancía va a salir en principio sin problema pero luego te dicen que no, que no puede salir, tienes que cambiar todo. El impacto nos lleva ir como naipes que van cayendo uno tras otro".

Al aumento de plazos, se suma una previsible subida del precio de esos materiales. Para blindarse ya están comprando stock a un año vista, y eso sin saber qué demanda tendrán. Es un ejemplo del efecto dominó que está teniendo el conflicto en la cadena logística global.

"Es una crisis que tiene efectos a nivel mundial. El 70 % de nuestra exportación tiene como destino la Unión Europea pero es que esas empresas de la Unión Europea son también proveedores del resto de mercados", ha subrayado Nieves Ágreda, directora general adjunta de la Cámara de Comercio de Zaragoza.

Los pedidos que van por vía marítima, o no salen o están parados a una distancia para evitar riesgos, a lo que se añade que la mercancía que no llega al destino es difícil de recolocar después.

Desde Aragón Exterior (Arex) recuerdan que, aún lejos de lo vivido hace cuatro años, las empresas están sufriendo ya las consecuencias: "En cuanto al gas estamos casi seis veces por debajo de lo que vivimos en 2022 y el precio del petróleo todavía está 25 dólares por debajo. Estamos muy lejos de lo que vivimos en 2022 pero a las empresas ya se les está haciendo largo".

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