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AYUDAS

Las dificultades de las farmacias en el medio rural: "En 18 años no me he podido coger vacaciones"

La Diputación de Huesca ha abierto una línea de subvenciones para los establecimientos ubicados en localidades de menos de mil habitantes

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto Una mujer compra medicamentos, en una fotografía de archivo. Foto: EFE.

Sobrevivir y mantener a flote una farmacia en un medio rural es una tarea complicada, sobre todo en aquellos municipios donde los habitantes no superan el millar. La Diputación de Huesca ha abierto una línea de subvenciones para las farmacias ubicadas en estas localidades, que son alrededor de 50, para ayudar a este sector en el medio rural. 

Una de las que se podrían beneficiar de estas ayudas es María José Julián, encargada de una farmacia en el municipio oscense de Sena, con menos de 500 habitantes. La farmacéutica denuncia la falta de personal en el medio rural y la imposibilidad de disfrutar de bajas maternales o vacaciones al no encontrar un sustituto que pueda llevar el negocio. "Llevo 18 años en el pueblo y en 18 años no me he podido coger unas vacaciones", afirma María José. 

Respecto a las ayudas anunciadas por la DPH, opina que son "muy bienvenidas" y necesarias en un servicio que califica de "esencial" para combatir la despoblación en el medio rural. "La cercanía que tenemos con los pacientes y con el personal sanitario es mayor de la que pueda haber en una ciudad. Esto es algo que repercute en el bienestar de nuestros pacientes", señala la farmacéutica. 

"Hay gastos estructurales que todas las farmacias tenemos nada más subir la persiana"

El presidente del Consejo de Colegios Oficiales farmacéuticos de Huesca, Ángel Mas, también ha contado en el programa Buenos Días Aragón las dificultades con las que se encuentra una farmacia en un municipio de apenas mil habitantes. "La diferencia que puede haber entre una farmacia de Zaragoza y una de Huesca es importante. Hay gastos estructurales que todas las farmacias tenemos nada más subir la persiana por la mañana, y la DPH ha sido sensible a ello", afirma Mas. 

Para luchar frente a estas dificultades y evitar el cierre de más establecimientos farmacéuticos en la Comunidad, Mas ha afirmado que "se está trabajando con el Gobierno de Aragón para que la farmacia rural sea un aliciente para la gente que acaba de terminar la carrera o incluso para que sea un paso para acceder a una plaza mejor".

Por otro lado, en La Fresneda, en el Matarraña turolense, Patricia Giner se ha convertido en la nueva propietaria de su farmacia, que regenta desde hace pocos meses. "Es fundamental la relación médico- farmacéutico, que aquí en el pueblo es una maravilla. La ventaja que tienes es que tienes tiempo para hablar con el paciente y con el médico, mirando por el bienestar del paciente", explica Giner. 

La nueva propietaria reclama ayudas para que las farmacias rurales puedan subsistir. "Sin esas ayudas, la despoblación iría a más. Un pueblo sin médico, sin tienda de alimentación y sin farmacia está abocado a desaparecer. Necesitamos esas ayudas para poder seguir y ofrecer el mejor servicio", afirma Giner.