DESDE 1956 HASTA AHORA

La televisión ha cambiado en 65 años, pero no se jubila

Hemos pasado de pantallas con caja a extrafinas, pero no se ha perdido audiencia. Este domingo se celebra el Día Mundial de la Televisión

S. ROMEO /
icono foto Una televisión antigua en el salón de una casa.

'Una caja muy oscura, con una ventana brillante, que cuenta muchos cuentos, a los que se sientan delante. ¿Quién soy?'. Efectivamente, todos sabríamos responder que se trata de la televisión, aunque en los últimos años "la caja" de la que habla esta adivinanza se ha sustituido por un marco que bordea una pantalla de grandes dimensiones y sin apenas espesor. El formato del televisor, es evidente, ha cambiado en los últimos años. Pero no es lo único. También ha ido evolucionando su consumo y el propio papel del espectador. En octubre de 2021, los españoles pasaron una media de 3 horas y 19 minutos al día frente al televisor.

El profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Gabelas, explica que en 1956, con las primeras emisiones de Televisión Española, el medio estaba enfocado "como un punto único de visionado en el que el espectador era únicamente espectador, y el consumo era menos activo". Entonces, empezaron a ser habituales en España las reuniones con la familia y amigos para contemplar lo que mostraba el nuevo electrodoméstico, como una ventana al mundo.

En esos años, la televisión servía para informar y entretener, bajo la cláusula de la inmediatez (la máxima posible en esos años, claro), "funciones que siguen estando", dice Gabelas, aunque con "otro modelo de comunicación". "El espectador ahora se ha convertido en usuario activo y participativo, porque las tecnologías permiten que el usuario se convierta en creador de contenidos, a través de las redes sociales". Según datos de Barlovento Comunicación, en octubre se registraron 6,6 millones de comentarios publicados en la red social Twitter sobre programas televisivos. Comentarios capaces de cambiar un programa en tiempo real, o provocar la dimisión de sus responsables.

Los canales privados vs. las plataformas de pago

Gabelas compara el punto de inflexión que supuso internet para el sector audiovisual con la llegada de los canales privados en los años 90, que permitieron al espectador seleccionar qué tipo de contenido prefería ver en cada momento. En el año 2000, comenzaron a popularizarse las plataformas de pago como Netflix, HBO o Amazon Prime Vídeo. Veinte años más tarde, el 47% de los hogares españoles con acceso a Internet consume contenidos audiovisuales a través de plataformas 'online' de pago, un 23% más que el año anterior, según el Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Este "fenómeno", como el profesor universitario lo califica, irrumpió en el mercado y provocó un 'boom' de contenidos, entre los que se popularizó el vídeo corto. "Lo que pasó con YouTube ahora lo vemos en TikTok, que era una red social desconocida hace un año y que, de repente, está ganando seguidores a una velocidad tremenda", indica Gabelas. 

La televisión no desaparece pero, ¿y el televisor?

El televisor ya no es la única forma de que te cuenten "un cuento", como decía la adivinanza del principio. Ahora, los teléfonos móviles, ordenadores y tablets permiten ver contenidos televisivos en directo o 'a la carta' a través de internet. Algo que provoca que algunos decidan prescindir del televisor en sus hogares. Es el caso del oscense Alberto Pelegrín, que vive en Zaragoza y desde hace cuatro años no tiene televisor en su casa. "No soy anti-tecnología, leo mucho en libro electrónico, pero no echo en falta la televisión", apunta. Dice que cuando quiere ver un contenido audiovisual, utiliza el móvil o el ordenador y, así, el hueco en el mueble del salón donde estaría una pantalla lo ha aprovechado para tener un acuario. "No tengo intención de tener una tele. A veces, me intentan regalar una con ofertas de internet y les  ruego: 'regaladme otra cosa', no la quiero", añade con sorna.

La misma decisión de no tener televisor en casa la comparte Azarel Estaún. Hace diez años, esta oscense decidió que no necesitaba este electrodoméstico para mantenerse al día de lo que ocurría en el mundo ni para consumir contenido audiovisual, para lo que utiliza principalmente el móvil. En un futuro, no entra en sus planes comprar uno para su salón, que ahora está ocupado por "libros y juguetes" de su hijo. "En todo caso, me gustaría comprar un proyector para ver películas, que las podría poner desde el mismo móvil, y así ponerle dibujos a mi hijo cuando se haga mayor", explica.

A juicio de José Antonio Gabelas, la televisión "ha cambiado y seguirá cambiando", pero no desaparecerá. La pandemia ha puesto en evidencia la importancia que este medio tiene todavía en los hogares españoles. Según el balance del consumo de televisión durante el primer año de la COVID-19 de Barlovento Comunicación, que analiza el consumo televisivo en España entre el 9 de marzo 2020 y el mismo día de 2021, su uso creció durante la pandemia del coronavirus un 16% en comparación con el año anterior, llegando a las 4 horas y 35 minutos por persona al día. En concreto, en Aragón el consumo de televisión aumentó un 13%.

15 años de Aragón Tv

La televisión aragonesa también ha evolucionado con el paso del tiempo. En plena adolescencia, a sus 15 años recién cumplidos, cierra cada mes con las mejores cuotas de pantalla de los últimos años, lo que la convierte en la cadena autonómica que más crece. En octubre de 2021, algo más de un millón de espectadores (el 80% de los aragoneses) contactó en algún momento con Aragón TV.  

Asimismo, Aragón Tv se ha adaptado al entorno digital y ofrece sus contenidos, en directo o a la carta, a través su página web. Un servicio que la ciudadanía cada vez valora más,  y cuyo consumo no deja de crecer. En 2020, la televisión a la carta rozó los 11 millones de visionados, mientras que el streaming en directo superó los cinco millones. Unos datos que, en conjunto, duplican a los del año anterior