"OBJETIVO"

La jota levanta pasiones incluso a 9.200 kilómetros de Aragón

Alrededor de 80.000 personas mantienen vivo el folclore aragonés

ARAGÓN NOTICIAS /
El jotero Roberto Ciria.
icono foto El jotero Roberto Ciria.

La jota es un elemento inherente a Aragón, pero fuera de la Comunidad también tiene sus adeptos. A 9.200 kilómetros, en México, la jota levanta pasiones. La música actual tiene influencias del cante y el baile más aragonés. Un ejemplo son las batallas de gallos del rap, que lejos de ser un invento reciente, ya existían mucho antes en las jotas de picadillo, en las que dos personas se retaban verbalmente mediante la improvisación. El programa Objetivo de Aragón TV analiza este domingo el origen, la historia y el presente de la jota.

Y no solo el rap, el indie también ha puesto a la jota en su punto de mira, concretamente a sus letras. El DJ aragonés Idoipe revisita el cancionero popular con un estilo más moderno. "Mucha gente escucha mi música por decir voy a escuchar a este chico y, sin querer, analizan un poco y dicen, 'pero si esa frase que está hilando la conozco'. Eso me pasó con unos amigos y el marido me dijo, 'eso es la jota de los labradores'", recuerda el músico. 

Reinventarse es una de las claves para que la cultura y las tradiciones se mantengan vivas. De su evolución depende atraer a un público que nunca ha atraído la jota por sí misma. "Yo entiendo y defiendo que las cosas tienen una evolución. Se está creando un movimiento indie dedicado al rescate del folklore y tengo esa idea también en el aire. Me está gustando y estoy descubriendo cosas en el folclore que son herramientas para seguir jugando con mis canciones", explica Idoipe. 

Las futuras generaciones son clave para la jota

"En niños pequeños tienes que ir inculcándolo día a día en las clases, ir motivándolos para meterles ese veneno que tenemos nosotros", explica el cantador y profesor de jota Roberto Ciria. Muchos pequeños que hoy empiezan a bailar y cantar jotas sueñan con entrar algún día por las puertas del Salón de Plenos del Ayuntamiento de Zaragoza para recibir el título que les acredita como campeones del Certamen Oficial de Jota Aragonesa.

La pasión por la jota va mucho más allá de su aprendizaje y de la Comunidad. La Academia de las Artes y el Folclore de Aragón quiere que esta disciplina sea reconocida por la UNESCO. "Lo hacemos porque esto pertenece a cada uno de los aragoneses, es la insignia de un pueblo. No existe en otra parte y los datos son abrumadores", recalca, Carmelo Artiaga, presidente de la Academia.

En total, 80.000 personas mantienen viva a la jota y el folclore aragonés. Antes de la pandemia, se rondaba en torno a las 4.000 actuaciones al año en en Aragón, aunque estos certámenes no solo se celebran en la Comunidad. "Lo que ha quedado en México, en Colombia, en Venezuela, en Chile, en Argentina, las jotas de Filipinas. Las jotas se quedan allí por donde pasan por su espectacularidad en el baile, sobre todo, pero también en la voz", señala la cantante y compositora Carmen París. 

"Aquí le llaman baile español, no saben que es la jota", explica la youtuber Jetzabel Ortiz. Esta mexicana acumula 40.000 visualizaciones en sus videos de YouTube, en los que comenta jota. A pesar de no tener raíces aragonesas, Jetzabel la siente como propia: "Escuchas una jota y si no te vibra algo dentro tienes que hacértelo ver. El ritmo alegre y contundente despierta algo, es fervor", indica. 

Es difícil aventurar cuándo la jota será Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Lo que sus amantes tienen claro es que lo merece por las emociones que afloran al escucharla, por todos los escenarios que llena, por su evolución y permanencia en el tiempo, y por ser el alma y la seña de toda una Comunidad.