TECNOLOGÍA

La fiebre del Bitcoin llega a Aragón: de las apps al cajero físico

Zaragoza acoge ya dispensadores especializados en la compra y venta de criptomonedas como Bitcoin, Ethereum o Polkadot. Esta forma de pago virtual acumula grandes revalorizaciones que la hacen muy atractiva para el inversor

MAR BURGUEÑO /
icono foto Cajero BitBase en Zaragoza

Invisibles y virtuales. Son las criptomonedas, un medio digital de intercambio, basado en la tecnología blockchain, que hace uso de la criptografía -lenguaje cifrado- para asegurar transacciones. La más famosa de entre las criptomonedas, el bitcoin, ha pasado de tener un valor de 7.600 euros a 48.000 en tan solo un año. Un récord histórico marcado por el aumento de la inversión en criptomonedas, debido a la alta rentabilidad de este tipo de activos. Aragón cuenta con, al menos, dos cajeros especializados para invertir en bitcoins y ambos se localizan en Zaragoza. Uno de ellos es BitBase, que en las últimas semanas ha experimentado un crecimiento exponencial en las personas interesadas por este tipo de inversión, así como del número de operaciones que realizan día a día.

El auge se está traduciendo en un boom de inversores y transacciones efectuadas en criptomonedas. Transacciones que en sus inicios se realizaban a través de apps móviles y ahora también desde cajeros físicos. David Bellido, gerente de BitBase, asegura a Aragón Noticias: “Hemos visto que algunos días, especialmente los que son una buena oportunidad de compra para el cliente, abrimos la tienda, y ya hay gente esperándonos, incluso antes del horario de apertura”.

Los tres primeros meses de 2021 han marcado el gran auge en las inversiones en criptomonedas. Entre las razones para esta atracción se encuentra la alta rentabilidad de este tipo de activos, según explica el asesor en Innovación y Estrategia, y exprofesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Zaragoza, Pedro Herrero Goizueta. “La baja rentabilidad en el mercado financiero con otra serie de activos provoca que las personas que antes no consideraban la criptomoneda como alternativa a su inversión, ahora sí que lo están haciendo en búsqueda de mayores tasas de rentabilidad”, explica.

"¿Por qué quedarte donde pierdes dinero si puedes ganarlo?"

Comenzar a dedicar ganancias a las criptodivisas es relativamente sencillo, ya que puede realizarse a través de apps móviles, como CoinBase, - que ya cuenta con más de diez millones de descargas- en la que, una vez te identificas, puedes elegir dónde quieres invertir y la cuantía, y automáticamente se realiza la operación. Otra manera de hacerlo es mediante los cajeros automáticos, en los que, con un código QR y un teléfono móvil, se puede comprar en efectivo Bitcoin, Ethereum, Polkadot o cualquier otra criptomoneda que se quiera adquirir.

No existe un tipo de perfil concreto de cliente, ya que la edad puede variar, desde los más jóvenes -a partir de los 18 años ya se puede invertir- a jubilados, y la inversión puede oscilar entre “los 50€ a cantidades de seis cifras”, según informa Bellido. “Se dan cuenta de que este es un mercado alcista, ¿Por qué quedarte donde pierdes dinero si puedes ganarlo”, reflexiona el gerente del cajero.

El perfil de inversor: joven y con ganas de hacerse rico

Un pensamiento similar tiene Ignacio Romero, que a sus 20 años ya tiene parte de su dinero en, al menos, cinco criptomonedas diferentes. Empezó a invertir el diciembre pasado, al observar que el valor de algunas divisas se había multiplicado por cuatro. “Así que me metí y pensé: Que sea lo que Dios quiera. No me gustaría ver que me podría hacer rico y que no tomé la decisión acertada”, cuenta. “Y desde entonces, voy por el buen camino”, concluye satisfecho.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, ya que las estafas, engaños y fraudes también forman parte del universo que rodea a las criptomonedas. Los robos virtuales son algunos de los riesgos añadidos, en los que los hackers pueden “vaciar las carteras de criptomonedas” si obtienen las claves asociadas a la cuenta. Para intentar evitar este tipo de problemas recomiendan no enviar las criptomonedas a terceros y ser conocedores de la tecnología derivada de los criptoactivos.