Publicidad
AGRICULTURA

La construcción de dos balsas en Salillas enfrenta a los vecinos con los regantes del Flumen

El proyecto tiene como objetivo evitar los costes de la elevación de agua que soportan los regantes ahora, pero los habitantes de la zona aseguran que están muy cerca del pueblo y perderán sus huertas y su forma de vida

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto El proyecto de construcción de dos balsas enfrenta a vecinos y regantes del Flumen. | Aragón TV

La construcción de dos balsas de riego en los campos de Salillas lleva enfrentando desde hace dos años a los vecinos de la zona y los regantes. Los primeros han recurrido ante la Audiencia Nacional y los segundos se han personado como perjudicados en la causa. Y hace unos días, cuando las excavadoras accedieron a los terrenos para iniciar las obras, tuvieron que hacerlo acompañadas por la Guardia Civil.

El proyecto, declarado de interés general, tiene un coste de 60 millones de euros y beneficiará a más de 6.700 hectáreas de regadío. Contempla la creación de dos balsas entre Salillas y Huerto, lo que supondrá la inundación de un total de 28 hectáreas de cultivo.

Se sitúan en un terreno elevado, lo que permitirá que el agua llegue a los campos por gravedad a través de una tubería de 11 kilómetros. Y ahorrará los costes de bombeo, para la elevación del agua, que soportan ahora los agricultores de los sectores X y XI del Canal del Flumen, al sur de estas localidades oscenses.

Mapa de la zona y de cómo se va a desarrollar este proyecto. | Aragón TV

Pero los vecinos de Salillas están en contra. Aseguran que las balsas están a tan sólo 70 metros del pueblo, con lo que perderán sus huertas y su forma de vida.  Y también denuncian la falta de una evaluación de impacto ambiental del proyecto que, auguran, ocasionará problemas para los agricultores de la zona.

Tendremos problemas durante la fase de construcción, que a lo mejor nos quedamos sin regar un año o lo que dure la obra”, asegura Jesús Viñuales, portavoz de los vecinos de Salillas. “Y luego, tendremos problemas con el asentamiento del terreno y la rotura de las tuberías viejas", añade.

Por su parte, los regantes del Canal del Flumen afirman que esta es la única opción vialble que tienen, tras haber estudiado otras posibilidades. “Mediano y El Grado no era solamente para que regaran ellos, es para todos los regantes de Riegos del Alto Aragón. El progreso lleva estas condiciones y no se pueden eludir", reivindicaba César Trillo, presidente de los regantes del Sector XI.

Y tras el episodio ocurrido el día en el que llegaron las excavadoras, advierte que denunciarán a todo aquel que impida o retrase los trabajos de estas obras, que deberían estar acabadas en agosto de 2026.

Si quieres estar al día de toda la actualidad, síguenos en redes sociales: Instagram, Facebook, X, TikTok y también en el canal de WhatsApp.