TURISMO

La doble crisis de las tiendas aragonesas de recuerdos

Tras meses cerrados por la pandemia, los pocos negocios de 'souvenirs' que sobreviven en la Comunidad temen que la nueva ola de contagios frustre el verano de la recuperación

EVA BORJA /
María Ángeles Ansón, dependienta de 'Olé Zaragoza': "Todavía no cubrimos los gastos".
icono foto María Ángeles Ansón, dependienta de 'Olé Zaragoza': "Todavía no cubrimos los gastos".

El estado de alarma y el confinamiento obligaron a cerrar las pocas tiendas de souvenirs que quedaban en Aragón, que viven una doble crisis. La venta de imanes, llaveros, alimentos típicos y toda suerte de productos con motivos del lugar ya mostraba cierta decadencia previa. El cambio de hábitos del turista había hecho una selección natural y la pandemia supuso la puntilla. Sin embargo, el puñado de tiendas que resiste aspiraba, tras meses de escasa o nula actividad, a reabrir las persianas de sus locales y recuperar parte del negocio este verano. Pero la previsión no es buena para el sector, por la subida de contagios de las últimas semanas.

Se preveía un buen verano, aunque estamos a la expectativa con la nueva ola y la subida de contagios; a ver cómo se soluciona", dice José Luis Oliva, dueño de Voilà Canfranc, en la provincia de Huesca. "Estos fines de semana se ha notado una mejora”, admite. De hecho, julio ha traído consigo, a decir de los propietarios de algunos de estos establecimientos, un aumento de turistas en Aragón, lo que también se ha dejado sentir en Zaragoza. “El turismo es local, entre semana hay muy poco movimiento y el fin de semana algo sí se anima, pero despacio”, manifiesta Victoria Martínez, trabajadora de 'Basilicus', una tienda de recuerdos en el centro de la capital. “Ese turismo local no aporta mucho, a no ser que busquen algo concreto porque lo necesiten o para regalar a alguien… no es algo que la gente necesite todos los días”, reconoce.

Victoria Martínez, en la tienda 'Basilicus': "El turismo local no aporta mucho".

“Ahora es cuando comienza a venir gente española, pero solo el fin de semana y sin cubrir gastos”, apunta también María Ángeles Ansón, dependienta en la tienda 'Zaragoza Olé'. Abren dos comercios en el centro de la ciudad, pero se vieron obligados a reducir el horario de ambas, a causa de la pandemia.

Pero el anuncio de la nueva ola de contagios ha creado incertidumbre en el sector, por cómo se terminará de desarrollar la temporada de verano. Un sentimiento que se extiende por todo Aragón y que parte, de momento, de experiencias no muy alentadoras. Desde Albarracín (Teruel), Héctor Jarreta, dueño de la tienda familiar de recuerdos 'Casa Jarreta', asegura, al contrario que algunos de sus colegas, que este mes de julio está siendo “muy malo” y que, aunque siempre se ha nutrido del turismo nacional y local, “la previsión del verano es totalmente negativa”.

Lo mismo opina Fina Sánchez, propietaria de 'Regalicos', tienda histórica de Calle Alfonso I en Zaragoza: “Creíamos que la cosa iba a resurgir, pero no tenemos muchas esperanzas con todos los contagios que hay ahora".  "Lo vemos mal, la cosa avanza muy despacio y lo estamos pasando mal, fatal”, sentencia. Sánchez explica que el que genera la tienda supone su único ingreso y cuenta que “todos los trabajadores están en ERTE. Denuncia, además, que "no hay ayudas, únicamente algo de autónomos”.

Las ventas de souvenirs han bajado debido a la caída del turismo.

¿Y los turistas?

Pese a esta visión negativa, turistas hay. El turismo en la Comunidad se ha ido reactivando poco a poco, aunque ofrece aún guarismos negativos. Algunos de estos visitantes vienen desde Galicia para asistir a una boda y aprovechan para recorrer la ciudad. O desde Barcelona, para hacer parada en Zaragoza, comprar en un centro comercial y, de paso, entrar a una de estas tiendas de recuerdos. Quieren llevarle uno a la familia. “Es la primera vez que salimos de nuestra Comunidad”, confiesan. Incluso vecinos de Zaragoza, sorprendidos en 'Basilicus', en donde compran regalos para familiares de fuera. “Ellos quieren venir aquí a visitarnos”, afirman.