CONSUMO ENERGÉTICO

El precio de la luz marca un récord histórico en el mes de junio

La principal causa de la escalada de precios es el incremento sin precedentes de los precios del gas. Entre un 50 % y un 60 % de su suministro en Europa proviene del norte y algunos gaseoductos están en tareas de mantenimiento

ARAGÓN NOTICIAS/AGENCIAS /
icono foto Una persona enciende un electrodoméstico del hogar.

El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista en la primera quincena de junio ha alcanzado los 81,50 euros/megavatio hora (MWh), su valor más alto en un mes de junio desde que hay registros, según el grupo de consultoría y asesoría energética ASE. Ese precio es un 81 % superior a la media del último lustro en un mes de junio. El Gobierno no descarta modificar el impuesto de la luz para abaratar la factura.

La principal causa de la escalada de precios es el incremento sin precedentes de los precios del gas, según el grupo ASE. Durante la primera quincena del mes, el mercado holandés (TTF), de referencia en Europa, ha registrado un precio medio de 27 euros/MWh, lo que quintuplica (450 %) al de hace un año, cuando apenas se había salido del confinamiento para frenar la pandemia de coronavirus y cotizaba a 5 euros/MWh.

El precio también duplica al de 2019, cuando se situó en 13,4 euros/MWh. Pese al incremento de la energía fotovoltaica en un 37 %, cuyo peso en el 'mix' de generación ha alcanzado el 12,5 % en la primera quincena de junio, la eólica ha reducido su producción un 17 % respecto a la primera quincena de junio del año pasado.

A ello se ha unido una reducción de la energía nuclear, por las paradas programadas de las centrales de Trillo y Vandellós, y la no programada de Ascó II. Estos descensos, junto a una mayor demanda por las altas temperaturas, ha aumentado la producción de los ciclos combinados de gas un 13 % y han pasado a aportar el 18 % del 'mix' de generación en la primera quincena de junio.

La energía nuclear puede relajar los precios

Cuando se incorporen las centrales nucleares paradas, los precios se relajarán en parte de las horas del día, según los analistas del grupo ASE. Los ciclos combinados de gas marcan el precio final que cobran la totalidad de las tecnologías de generación y, con la práctica desaparición de las centrales de carbón en España, asumen en solitario la función de fuente de respaldo cuando las renovables no son capaces de cubrir la demanda.

En este último año, la generación con ciclos se ha encarecido debido al encarecimiento de la cotización de su materia prima, el gas, cuyas ofertas, a las que también hay que sumar lo que pagan por derechos de emisiones de CO2, se han incrementado en 50 euros/MWh.

La presión sobre el gas continuará hasta el final del verano

Entre un 50 % y un 60 % del suministro de gas europeo proviene del norte y se ha visto reducido por los trabajos de mantenimiento en el gasoducto noruego, que está previsto que terminen a finales de junio, aunque el flujo habitual no se recuperará hasta el tercer trimestre. Además, en julio comienzan las obras de los gasoductos rusos Stream y Yamal, con lo que se reducirá su aportación de gas.

En el caso del suministro con gas natural licuado (GNL), que representa un 25 % del suministro europeo, se ve afectado por el incremento de la demanda de Asia, del 20 %, lo que limita la reposición de existencias de gas en Europa y hace prever que los precios del gas en Europa se mantendrán altos durante el verano.

Los altos precios del gas reducen la competitividad de los ciclos combinados frente a la generación con carbón, pues aunque los ciclos producen la mitad de emisiones, se ven afectados por los altos precios que está alcanzando el CO2, presionado por la demanda de las centrales de carbón en Europa.

Los analistas del grupo ASE esperan que el precio del gas se relajen a final del verano, entre otros motivos por la puesta en marcha del gasoducto Stream 2, si bien advierten que la estabilidad de precios en el mercado eléctrico sólo se logrará con más generación renovable y menos dependencia de combustibles fósiles, lo que la UE pretende acelerar con el mercado de emisiones de CO2, aunque en la coyuntura actual éste esté encareciendo el recibo de la luz.