El placer de comer a oscuras

Un restaurante de Zaragoza, en el que los camareros son invidentes, sirve la comida en una sala sin luz. Es el primer establecimiento de Aragón que ofrece una experiencia de este tipo

ARAGÓN NOTICIAS /

Gastronomía sensorial. Un restaurante que potencia los sentidos. Es la nueva propuesta que se ha puesto en marcha en Zaragoza, en la que la comida se degusta totalmente a oscuras. Los camareros son invidentes y, junto al chef Toño Rodríguez y el resto de su equipo, ofrecen una experiencia gastronómica pionera e innovadora.

"Lo que se busca aquí es comer algo diferente y vivir una experiencia que no se haya vivido nunca", explica el cocinero al programa Aragón en Abierto, que vivió en primera persona todo lo que hay detrás de esta propuesta única.