EN HUESCA

El buitre negro vuelve a criar en Aragón por primera vez en un siglo

Dos parejas reproductoras de esta rapaz, la mayor de Europa, han anidado en el Prepirineo oscense. Una de ellas está ya en fase de incubación

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Uno de los buitres negros identificados en Huesca
icono foto Uno de los buitres negros identificados en Huesca

Dos parejas de buitre negro, la rapaz más grande de Europa y catalogada como especie protegida, vuelven a criar en Aragón por primera vez en un siglo. Un equipo formado por el grupo de rehabilitación de la fauna autóctona y su hábitat (GREFA) -dedicado a la recuperación de esta ave necrófaga- y técnicos y agentes de protección de la naturaleza del Gobierno de Aragón confirmaron entre el 10 y el 15 de marzo la presencia de estos buitres en el Prepirineo oscense.

Las dos parejas reproductoras proceden de la colonia de reserva de caza de Boumort (Lleida), donde el GREFA, la Generalitat de Cataluña y otras entidades conservacionistas desarrollan un programa de reintroducción del buitre negro (Aegypius monachus) desde hace más de una década. Una de las parejas había construido y ocupado un nido en el que había iniciado la incubación, mientras que la otra continuaba con la construcción de la plataforma de nidificación.

Las aves identificadas son, por un lado, un macho llamado Muntaner, que fue reintroducido en 2014 en los Pirineos, y la hembra Viliana, nacida en la colonia catalana de Boumort en 2016. Por otro lado, se encontró al macho Pline y la hembra Montenegro, procedentes de una población francesa de buitre negro y que ya criaban en Boumort antes hacerlo en Aragón.

Si las dos parejas nidificantes en el Prepirineo oscense concluyen con éxito su temporada de cría al sacar adelante sus respectivos pollos, Aragón se convertiría en la tercera comunidad autónoma, tras Cataluña y Andalucía, donde se reproducen las cuatro especies europeas de buitres: el buitre negro, el buitre leonado, el alimoche y el quebrantahuesos.

Este hallazgo se enmarca dentro del Proyecto Monachus, una iniciativa del GREFA que busca conectar las grandes colonias de buitre negro del centro y el sur de la Península Ibérica con las que se están creando en Francia y otros países. Para lograrlo, esta entidad no solo actúa en el ámbito pirenaico. Buena muestra de ello son las liberaciones de buitre negro emprendidas en 2017 en el norte del Sistema Ibérico, concretamente en el sector burgalés de la Sierra de la Demanda. Allí, en 2020, nacieron los primeros pollos en más de 50 años. GREFA tiene previsto iniciar en un futuro próximo un proyecto similar en el sur del Sistema Ibérico, en la comarca de Els Ports (Tarragona) y no descarta, a medio plazo, iniciar otro proyecto en el Pirineo oscense.

El vuelo inmenso de una especia vulnerable

El buitre negro es una de las aves más voluminosas de cuantas existen en el planeta. El adulto es de color pardo muy oscuro y luce una gola de plumas en torno al cuello. Tiene la cabeza cubierta de un corto plumón marrón-grisáceo y la base de su enorme y robusto pico es de color azulado. Cuando es joven, esta rapaz es más oscura, tiene la cabeza casi totalmente cubierta por un plumón negruzco y la base del pico, rosada. En vuelo es inmenso, con unas alas largas, anchas y de bordes rectos que, a diferencia del buitre leonado, mantiene planas o ligeramente apuntadas hacia abajo cuando remonta o se desplaza. La cola es corta, aunque algo mayor que la del buitre leonado, y en forma de cuña.

Esta especie se distribuye, aunque de manera bastante fragmentada, por el sur de Eurasia, desde la Península y Baleares hasta el norte de la India, China, Mongolia y sur de Siberia. En invierno, las poblaciones orientales migran a Sudán, oriente de Pakistán y noreste de Corea.

En España, en la actualidad se encuentra muy ligado a las grandes extensiones forestales mediterráneas, generalmente situadas en regiones remotas y poco habitadas del cuadrante suroccidental de la Península (Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Andalucía), así como en Baleares, donde ocupa la isla de Mallorca. No obstante, en épocas relativamente recientes, este necrófago se extendía por diferentes localidades del Sistema Ibérico, las serranías béticas, los páramos burgaleses o las sierras del Prepirineo.

El buitre negro se incluye en el Libro Rojo de las aves de España en la categoría de vulnerable y aparece también así calificado como en el listado de especies silvestres en régimen de protección especial catálogo nacional de especies amenazadas. La población europea se estima en un máximo de 1.700 parejas, de las cuales al menos unas 1.300 son españolas.