EN MALAS CONDICIONES

Dos menores aragonesas, confinadas en Malta por COVID-19

Jimena, de 13 años, y Elena, de 16, denuncian que no tienen asistencia médica

EVA BORJA /
Imagen de Elena (izquierda) y Jimena (derecha), durante una videollamada.
icono foto Imagen de Elena (izquierda) y Jimena (derecha), durante una videollamada.

Dos menores aragonesas que realizaban un curso de inglés en Malta se encuentran confinadas desde el 13 de julio en un hotel de la ciudad de Qawra, después de dar positivo por COVID-19. Jimena Guijarro, de 13 años y de Zaragoza, y Elena Meler, de 16 y de Huesca, fueron aisladas en el hotel donde ya estaban alojadas desde primeros de mes. Las dos jóvenes y sus familias denuncian que no han recibido asistencia sanitaria y han pedido ayuda a la embajada. El Gobierno de Aragón ha solicitado a la Delegación del Gobierno en Aragón que medie para mejorar la situación de las afectadas. Hay una veintena de estudiantes españoles en la misma situación.

Las dos menores se quejan también de la falta de servicios en el hotel. Jimena se encuentra alojada en una habitación junto a otra compañera y desde el día en el que las encerraron no les han limpiado la habitación. “Lo estamos pasando bastante mal, no estamos recibiendo apoyo por parte de Malta, ni por parte de la Embajada española, ni por parte del hotel”, cuenta la zaragozana. Elena comparte habitación con otras dos compañeras en la misma situación: “Estoy durmiendo con la almohada y la toalla de la playa”. Ninguna de las dos ha tenido cambios de sábanas ni de toallas en todos los días de cuarentena. “Solo nos han dado una pastilla de jabón para lavar nuestra ropa a mano”, asegura Jimena.

Denuncian que están "pasando hambre"

Las comidas proporcionadas son el desayuno y la cena, tal y como habían contratado, aunque, tras protestar, han conseguido un tentempié para comer. Denuncian que están "pasando un hambre horroroso”, con "un bocadillo, una bolsa de patatas para comer y a veces también una pieza de fruta”.  Los monitores son quienes se hacen cargo de llevar las comidas a las puertas de los jóvenes confinados, al igual que las medicinas que han tenido que comprar: “Los únicos que se preocupan de nuestra salud son los monitores”, cuenta Jimena, y Elena añade que “si no hubiera sido por ellos, esto sería un caos”.

El fin de semana pasado les aseguraron que volverían a España, pero el domingo por la tarde se canceló su regreso. Ahora solo pueden esperar a dar negativo en la próxima PCR el día 27 de julio, que es cuando terminan los 14 días de cuarentena. Si diesen positivo de nuevo, deberán encerrarse otros 14 días más en Malta,. Queda por resolver la estancia en el hotel, reservado hasta el día 24, cuando estaba previsto que finalizara el curso de inglés.

Los familiares se sienten impotentes

Ana Belén, madre de Jimena, asegura que en casa "hay días de desesperación y otros de tranquilidad" y Fernando, padre de Elena, siente “impotencia por no poder hacer nada”

Desde el Departamento de Presidencia del Gobierno de Aragón se han puesto en contacto con las familias de las dos menores. Se han interesado por la situación de las dos jóvenes y han trasladado su preocupación a la Delegación del Gobierno en Aragón, a la que han solicitado que intente que las condiciones de estas personas sean las mejores posibles, mientras permanezcan en Malta.

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