DÍA DE LA JUVENTUD

¿Cuáles son los mayores retos de los jóvenes aragoneses?

En la Comunidad hay más de 194.000 personas con edades comprendidas entre los 15 y los 29 años. Afrontan múltiples interrogantes y miran al futuro con escepticismo

ALBERTO RILLO / LOURDES SAAVEDRA /
Un grupo de jóvenes paseando (Canva).
icono foto Un grupo de jóvenes paseando (Canva).

Este jueves 12 de agosto y con el auspicio de Naciones Unidas, se celebra el Día Internacional de la Juventud, una jornada que sirve para dar voz a un colectivo de personas comprendidas entre los 15 y los 29 años. En Aragón hay 194.132 jóvenes, lo que supone el 14,6% de toda la población de la Comunidad. Pero la pregunta es, ¿cuáles son sus mayores retos y cómo les ha influido la pandemia?

En la calle, los jóvenes hablan abiertamente de sus inquietudes y sueños. Allí confluyen perfiles de todo tipo, desde los que estudian y tienen metas muy definidas, hasta los que se encuentran inmersos en un proceso de búsqueda vital. En todo caso, la mayoría de ellos tiene en la familia un apoyo fundamental, hasta dar el salto a su propio proyecto de vida. 

Es el caso de Miguel, quien a sus 20 años compatibiliza los estudios de Mecánica de la Automoción con un trabajo en un restaurante, para ir ahorrando. Su plan es ganarse la vida trabajando en un taller, tal y como soñaba de pequeño cuando jugaba con su primo a los coches. Y, con ello, poder independizarse “de aquí a unos pocos años, más pronto que tarde", señala. Una meta que ahora ve complicada y quizá “más factible” con amigos o con una pareja. A su alrededor, en cambio, percibe cierta dispersión. “La gente no estudia ni trabaja tanto como antes. Creen que la vida es muy divertida y luego pasa lo que pasa”, deja como reflexión.  

Empleo: el reto de encontrar trabajo y que no sea precario

Según los datos del Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ), el empleo es uno de los grandes retos de los jóvenes aragoneses, tanto es así que en 2020 en Aragón había más de 22.000 personas entre los 15 y 29 años en paroLeyre Martín, jefa de Servicio de Programas y Prestaciones en el IAJ, considera que la presencia de gente joven en el mercado laboral "ha disminuido de forma generalizada".

"A raíz de la pandemia, les ha afectado más el desempleo y tienen más precariedad en sus contratos laborales", señala. Aun así, Martín se muestra optimista, porque en Aragón el porcentaje de jóvenes ocupados supera al nacional, ya que "trabajan un 41,5% de los jóvenes, frente al 36,4% de España", según indica.

Ante este panorama laboral, son muchos los aragoneses que se decantan por seguir estudiando. Es el caso de Sandra, de 18 años, que acaba de terminar el grado de Auxiliar de Enfermería y en septiembre hará tres meses de prácticas en el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, pero su idea es “seguir estudiando”. Lo que en este momento no se plantea es abandonar el hogar familiar. “Estoy bien en casa de mis padres, y así trabajo y ayudo un poco en casa”, explica la joven.

Emancipación: los jóvenes la ven lejana

La emancipación es otro de los temas que preocupan a los jóvenes de hoy en día. "Tras el estallido del boom inmobiliario en 2008, las personas jóvenes de Aragón lograron preservar una mayor autonomía residencial que en el conjunto de España, aunque en el mejor de los casos -en 2012- tan solo el 27,1% estaba residiendo fuera del hogar de origen", destaca la jefa de Servicio de Programas y Prestaciones en el IAJ.

Sin embargo, se pueden detectar dos momentos en la historia reciente, en los que la emancipación residencial de la población joven de Aragón ha descendido de manera especialmente brusca: "El primero, entre 2014 y 2016 y el segundo, justo empezó en 2020 con la irrupción de una nueva crisis socioeconómica vinculada a la pandemia de la COVID-19", resalta Martín. De esta manera, 2020 se cerraba con una tasa de emancipación residencial entre la población joven prácticamente idéntica a la nacional (el 17,4% en Aragón y el 17,0% en España), y en los valores más mínimos de los últimos trece años.

En Aragón las personas jóvenes consiguen abandonar el hogar familiar en mayor medida que en el conjunto de España. Independientemente del periodo temporal, en la ciudad de Zaragoza es donde mayor es la tasa de emancipación de la población joven (del 27,6% en 2019, frente al 23,6% del conjunto de Aragón).

A través del IAJ, ponen a disposición de la juventud herramientas para asesorar en materia de vivienda, alquileres, trámites hipotecarios y orientación laboral, tanto para desempeñar un trabajo dentro, como fuera de la comunidad. 

Viajar es lo que hace regularmente Rubén, de 20 años. Es de Movera (Zaragoza), pero la mayor parte del año vive en un piso de estudiantes en Madrid, donde cursa Ingeniería Aeroespacial. Lo que “desgraciadamente” tiene en mente es tener que irse fuera de Zaragoza o incluso de España. “A pesar de que puedes pensar que es una carrera con la que te colocas fijo, cada día es más difícil conseguir un buen trabajo”, lamenta. Su mayor preocupación es acabar la carrera y "colocarse". “Cada día escuchas que hay menos trabajo y hoy en día los empleos están mal pagados”, apunta. Como salidas, se plantea trabajar como ingeniero, piloto o controlador aéreo, del que ve como positivo el sueldo, pero sabe de la dificultad que entraña sacar la oposición que requiere.

La demanda de ayuda psicológica crece con la pandemia

Los jóvenes de Aragón se enfrentan a un futuro lleno de incógnitas y lo hacen con escepticismo. "Tienen miedos, estrés y ansiedadEn muchos casos no saben qué camino seguir, qué estudiar, dónde trabajar... Son crisis que se han acentuado con la pandemia", destaca desde el IAJ, Leyre Martín. 

Ante la elevada demanda de ayuda psicológica, el Instituto Aragonés de la Juventud puso en marcha una asesoría de bienestar emocional, que en el próximo mes de septiembre duplicará sus plazas disponibles. "Nos han llegado muchas voces de jóvenes aragoneses reclamando este servicio. Una de sus máximas preocupaciones con la pandemia era la salud mental. Vimos a principios de año que era imprescindible y la verdad es que les está ayudando mucho con cuadros de estrés y ansiedad", asegura Martín.

"La pandemia les ha frenado, pero hay que animar a este colectivo porque la situación va mejorando poco a poco", señala. Sin duda, el objetivo no es otro que dar alicientes a una juventud que tiene mucho camino por delante.

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