DÍA MUNDIAL DEL AUTISMO

Solo dos de cada diez adultos con autismo tienen trabajo

En Aragón viven más de 12.000 personas con autismo. Una de ellas es Amanda Vallejo, que trabaja como repartidora de paquetería. Es la excepción en este colectivo de discapacitados, que presenta la mayor tasa de desempleo

MAR BURGUEÑO /
icono foto Amanda Vallejo trabaja como repartidora de paquetería

En Aragón viven más de 12.000 personas con autismo y solo se emplean dos de cada diez adultos. Se trata de un trastorno ‘fantasma’ para los registros oficiales de administraciones y entidades, que detallan que los datos de personas autistas, que sufren trastorno del espectro autista (TEA), son estimaciones. La zaragozana Amanda Vallejo, de 23 años, es una ellas. Fue diagnosticada de TEA con siete años y su siguiente reto es vivir sola: “Mi sueño es independizarme”, confiesa.

Los estudios científicos concluyen que un 1% de la población padece TEA, lo que deja unas cifras aproximadas de 10.000 personas en Zaragoza con autismo, 2.200 en Huesca y 1.300 en Teruel. Personas autistas -este miércoles 2 de abril se celebra el Día Internacional del Autismo (#IluminadeAzul)-  con una vida llena de dificultades. Un estudio realizado por la Confederación Autismo España refleja que las personas con TEA conforman el colectivo de la discapacidad con la mayor tasa de desempleo, entre un 76 y un 90%. Amanda es un ejemplo de superación. Estudió Lavandería y Cocina en el Centro de Especialidades Ramón y Cajal en Zaragoza y, desde hace casi un año, trabaja repartiendo paquetes. "Me encanta mi trabajo. No me puedo quejar", cuenta. 

La ausencia de normativa específica, la falta de oportunidades de empleo y los prejuicios existentes en el tejido empresarial son los principales motivos del desempleo entre autistas. Lo que la mayoría de gente no conoce es que las personas en el espectro son altamente perseverantes. “Los intereses limitados y su capacidad para repetir patrones hacen que muchos se conviertan en unos auténticos especialistas en áreas muy específicas, lo que es un valor para el ámbito del empleo. Si las empresas pudieran capitalizar esta capacidad, probablemente se sorprenderían y se beneficiarían de un talento que está desaprovechado”, señala la directora técnica de Autismo España, Ruth Vidriales. Otro dato destacable es que el 62% de la población TEA tiene una capacidad intelectual dentro de la normalidad, con un coeficiente intelectual mayor o igual a 70.

Solo uno de cada cuatro autistas mayor de 18 años consigue una vida autónoma

El autismo vincula también a la familia. María José García, madre de Amanda, define así a su hija: “Muy cariñosa, rutinaria y perfeccionista”.  Unos 30.000 familiares en Aragón viven a diario con este trastorno, bien por un hijo, un hermano o hermana, etcétera, y buscan apoyo en organizaciones especializadas como la Asociación Tutelar Aragonesa de Discapacidad Intelectual (ATADES) o Autismo Aragón.

Solo entre un 20-25% de los mayores de 18 años con TEA consigue una vida completamente autónoma e independiente, según datos proporcionados por la Asociación Tutelar Aragonesa de Discapacidad Intelectual (ATADES). Para hacer frente a este problema, Atades creó el pasado mes de diciembre el programa ‘A-autismo’, con el objetivo de trabajar el desarrollo integral y la inclusión social de las personas autistas cuando entran en un fase de madurez.

“Tienen una manera muy distinta de acercarse a los demás”, cuenta José Carlos Galán, director de los Centro ATADES, quien señala que la interacción social con el entorno y la manera de comunicarse con los que les rodean constituyen los principales obstáculos en la vida adulta de estas personas. "Es preferible trabajar cuanto antes, desde los 18 años. A esa edad no se ha aprendido, pero tampoco se ha desaprendido. Para que nos planteemos un posible empleo suele pasar entre año y medio y dos años", explica Galán.

En estos momentos, participan en el proyecto ‘A-autismo’ tres adultos y otros cuatro están pendientes de ingresar en este programa en los próximos días. Galán denuncia que muchos de las personas que padecen TEA se han sentido discriminadas y han sufrido ansiedad o incluso depresión durante su etapa escolar. De esta forma, desde este programa especializado trabajan diferentes campos como la orientación laboral, la vida autónoma o la posibilidad de vivir en un piso supervisado. Y ponen también el foco en la salud mental, ya que muchos acuden al centro con graves problemas de autoestima. La edad media de las personas que forman parte de este programa ronda los 25 años, aunque el último en acudir tiene 45 años. 

Por su parte, Autismo Aragón atiende, en la actualidad, a 250 familias asociadas. La gerente de la citada asociación, María José Plumed, relata que el cambio más aparente en los 23 años de historia del centro lo ha provocado la pandemia del coronavirus. Un autista vive cómodo en la rutina y “le cuesta mucho entender los imprevistos”.

300 edificios emblemáticos se tiñen de azul 

El confinamiento domiciliario o el uso de la mascarilla ha supuesto un obstáculo más en su aprendizaje. “Muchos la llevan y no se la quitan, pero a otros es imposible ponérsela. Cada caso es un mundo, en muy difícil generalizar”, apunta Plumed. En concreto, su hijo Julián, de 29 años, también padece TEA y la pandemia le ha separado de lo que menos le gustaban: los besos. “Toda la vida insistiendo para que le de un beso a su abuela y ahora al contrario: está encantado”, cuenta entre risas su madre.

Este miércoles 2 de abril, con motivo del Día Internacional del Autismo, en Aragón se va a iluminar de azul la fachada de las Cortes de Aragón como muestra de solidaridad con las personas con TEA y sus familias. El Ayuntamiento de Zaragoza también se va a sumar a la iniciativa -#IluminadeAzul- tiñiendo la Aljafería, las fuentes de la Hispanidad, la Plaza de España y el monumento El Batallador, en el Parque José Antonio Labordeta en Zaragoza. En total, en España esta noche se van a iluminar más de 300 edificios emblemáticos, entre ellos, el Congreso de los Diputados y el Senado.

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