REPERCUSIÓN ECONÓMICA

Al propósito de año nuevo de ir al gimnasio también le afecta ómicron y la subida de la luz

El impacto de la séptima ola con bajas laborales, la subida del IPC y escasez de nuevos clientes, causa que algunos centros deportivos aragoneses aumenten sus tarifas

MAR BURGUEÑO /
Una persona con mascarilla acude al gimnasio a entrenar. / Imagen de archivo
icono foto Una persona con mascarilla acude al gimnasio a entrenar. / Imagen de archivo

"Este año me pongo en forma". Es una de las frases más repetidas o escuchadas en cuanto se arranca la primera hora del calendario y aparece enero. Las comilonas navideñas y el sedentarismo propio de estas fechas pasan factura y es habitual intentar remediarlo con uno de los propósitos más acuñados: ir al gimnasio a practicar deporte de manera continuada.

Sin embargo, los centros deportivos inician este año en plena séptima ola de coronavirus, marcada por el avance de la variante ómicron, que deja bajas laborales y de socios a partes iguales, a la que se suma el incremento del Índice de Precios al Consumo (IPC) y el aumento exponencial del precio de la luz. 

Todos estos factores han provocado que algunos gimnasios hayan tenido que incrementar el precio de sus cuotas mensuales a los clientes. "Este año la subida va muy ligada al incremento del IPC, que ha subido en torno al 5,6% o al 5,8%", explica el director del Centro Deportivo David Lloyd -antiguo Accura- de Zaragoza, Javier Regaño. De esta forma, una mensualidad puede costar entre cuatro y cinco euros más respecto al mes anterior. Entre las razones de esta subida se encuentra el incremento del precio de la luz, que considera "un problema muy grande" y que han intentado mitigar recortando el margen de beneficio del gimnasio.

Desde la Unión de Consumidores de Aragón (UCA) afirman que los incrementos de las cuotas son habituales a principios de año "por una cuestión de oferta y demanda", ya que enero se considera el mes más fuerte para los centros deportivos. Pero, este año también se suma a la ley del mercado el incremento de los costes. "Son empresas con un alto consumo de energía, por lo que la subida del precio de la luz les afecta directamente", explica el presidente de la UCA, José Ángel Oliván.

Sin embargo, el aumento del recibo mensual tiene que ser avisado previamente "a no ser que en el contrato se especifique una cláusula en la que cada año aumentan los precios". Para evitar problemas, desde la UCA recomiendan "leer muy bien los contratos antes de firmarlos" y presentar una reclamación en caso de una subida no anunciada. 

Bajas laborales y altas de socios a cuentagotas

Los centros deportivos han sido uno de los escenarios que más restricciones ha sufrido, junto a la hostelería y el ocio nocturno, en la lucha contra el avance de la COVID-19. Cada ola ha traído consigo medidas sanitarias como el control de aforos o la obligatoriedad de la mascarilla en las actividades realizadas en el gimnasio. La explosión de contagios a causa de esta séptima ola dominada por la variante ómicron ha golpeado al sector paralizando las nuevas incorporaciones de socios y con las bajas laborales de sus trabajadores. 

"En el mejor de los escenarios estaríamos un 25% por debajo de los usuarios totales antes de la pandemia, y en los peores casos se encontrarían un 35% por debajo de la media", explica Javier Regaño. Las nuevas altas, tan habituales en enero, están retrasándose más de lo esperado a causa del aumento de casos en la Comunidad. "Las incorporaciones están bastante paradas y esperamos que se reactiven. No lo habíamos hecho otros años, pero hemos lanzado promociones y precios especiales para animar a la gente a apuntarse", señala la gerente del gimnasio oscense BeFit, Sara García. 

Este centro abrió sus puertas en plena pandemia y eso no ha frenado su crecimiento, ya que pese a la bajada de diciembre esperan recuperar cifras a partir de la próxima primavera. "La caída ha sido del 15% en el mes pasado, que no es una bajada enorme, así que esperamos seguir creciendo", indica García. 

A esta problemática se suman también las bajas laborales por parte de los trabajadores de los espacios deportivos. La Comunidad afronta una reincorporación al trabajo tras las vacaciones navideñas repleta de bajas en todos los sectores, y este no iba a ser diferente. Desde los gimnasios afirman que la gestión de los recursos humanos es "muy complicada", en un escenario donde se han encontrado en las últimas semanas con "muchas bajas".

Un ejemplo es el centro especializado 'CrossFit' de Teruel que, en los últimos meses, ha sufrido la baja de cuatro de sus seis trabajadores. Aun así, no han querido echar el cierre y van a conseguir remontar esta situación "echando más horas y más trabajo", como afirma su responsable, Pablo Pascual. Este tipo de centros, especializados en un deporte o una actividad, han conseguido mantener la clientela pese a las crisis sufridas, según explica Pascual. "Aunque en verano siempre tengamos un 20% de bajas, se trata de un deporte fiel, en el que se premia mucho la comunidad", asegura. 

Pese a las oleadas y variantes vividas, es un sector que mira con optimismo este año que acaba de comenzar. Esperan la recuperación de su actividad, una vez que se supere la campaña invernal que, reconocen, será "dura", pero con la mirada puesta en la superación de la pandemia.