ANIVERSARIO

30 años de la bocadillería Mostaza: "Somos un pequeño milagro"

El popular establecimiento abrió sus puertas en 1991 en la calle Eduardo Dato de Zaragoza y, durante la pandemia, no cerró ni un solo día

MAR BURGUEÑO /
Bocadillería Mostaza, en Zaragoza.
icono foto Bocadillería Mostaza, en Zaragoza.

Siete mesas, una barra de bar y más de 200 botes diferentes de mostaza forman parte de la esencia de la bocadillería Mostaza, ubicada en la calle Eduardo Dato, en pleno centro de Zaragoza. Este emblemático establecimiento cumple 30 años con la persiana subida tras haber sobrevivido a una pandemia en la que no cerró ningún día. "Somos un pequeño milagro", cuenta Fran Echeve, uno de los propietarios del Mostaza. 

Han pasado ya 30 años desde que Ángel García abriese las puertas del clásico local de hamburguesas, sándwiches y bocadillos. Tras su jubilación en 2016, traspasó el negocio a Nacho Gallardo, Fran Echeve y Javier Gallardo, los tres socios actuales. Los hermanos Gallardo y Echeve pasaron de ser clientes de toda la vida a propietarios de uno de los locales más populares de la capital aragonesa. "Fue una decisión arriesgada, pero no tuvimos dudas desde el primer momento. Nosotros no queríamos inventar nada, solo continuar el negocio", explica Echeve. 

Aunque el Mostaza haya cambiado de manos se mantiene la misma carta, los mismos proveedores, el mismo personal y la misma filosofía desde 1991. La receta del éxito se encuentra en tres ingredientes: la calidad del producto, el servicio y la limpieza. "Mimamos mucho el producto, no hacemos hamburguesas ni salchichas como una gran cadena. Además, se trabaja con mucha rapidez y estamos abiertos todos los días del año menos Nochebuena y Nochevieja. Durante 30 años la gente sabe que cuando tenga hambre o tenga una urgencia, nosotros vamos a estar abiertos", explica el socio de la bocadillería.  

El boca a boca y el sentimiento familiar que desprende el negocio hacen que la edad del público sea muy variada. "Tenemos padres de 40 años que traen a sus hijos y que, a la vez, a ellos les habían traído sus padres", cuenta. La fidelidad de su clientela ha sido uno de los aspectos clave durante la pandemia, una temporada "durísima" que supuso un "varapalo enorme". "Siempre vamos a estar muy agradecidos a los clientes de toda la vida. Muchos nos decían que lo primero que iban a hacer tras el confinamiento era venir a cenar con nosotros", recuerda Echeve.

Sin embargo, durante esta crisis sanitaria decidieron aportar su granito de arena a través de los 'Gastroaplausos', una iniciativa de la que fueron precursores junto con otro establecimiento zaragozano y al que se acabaron sumando 24 restaurantes. Todos los días se encargaban de donar cenas solidarias destinadas al personal sanitario de los diferentes hospitales de la ciudad.

El reparto a domicilio a través de aplicaciones móviles como Ubereats lo implantaron hace ya cuatro años, como una solución a las peticiones de muchos clientes que procedían de otros barrios de la ciudad. Ahora, el Mostaza cuenta también con una terraza exterior con capacidad para 42 personas que planean mantener en invierno con techo y calefacción.

30 años después de su apertura, sus propietarios preparan una celebración por todo lo alto para homenajear a la clásica bocadillería. "Tenemos ganas de celebrarlo como se merece", afirma.