SOLIDARIDAD

Un centenar de personas acude en Jaca al llamamiento para encontrar donante de médula para Marco

El Palacio de Congresos del municipio oscense se ha habilitado para realizar extracciones de sangre, y donde los asistentes pueden inscribirse para donar

ARAGÓN NOTICIAS /
icono foto Una mujer en la extracción de sangre realizada en Jaca (Huesca).

Un centenar de personas han acudido este jueves a una extracción de sangre extraordinaria en el Palacio de Congresos de Jaca (Huesca), donde podían inscribirse para saber si pueden ser donantes de médula. Los asistentes responden al llamamiento realizado por una familia del municipio oscense que busca un trasplante de médula para su hijo, que padece leucemia linfoblástica.

La vida de Marcos, de tres años, depende de que su médula se salve con la quimioterapia, y de que consiga un donante, ya que necesita un trasplante. En Aragón, alrededor de 8.000 personas ya están inscritas como donantes de médula.

En el ambiente de la sala de extracciones se ha respirado mucha solidaridad. "Dada la situación, nos tenemos que ayudar los unos a los otros", señalba una de las donantes. "Somos unos cuantos, así que a ver si alguno de nosotros somos compatibles", expresa otro de los que se han acercado hasta el Palacio de Congresos para hacerse donante. 

Personas sanas entre los 18 y los 40 años

Cualquier persona sana de entre 18 y 40 años puede ser donante de médula, se puede donar varias veces y no es peligroso. Además, la donación puede llegar a cualquier lugar del mundo. "El resultado del trasplante depende de dos cuestiones: compatibilidad y edad. Por eso, nuestras campañas van dirigidas a que se registren donantes jóvenes", explica Enric Carreras, el director de la Fundación Josep Carreras. "Y así, podemos ayudar a otro necesitado que se encuentre en otra parte del mundo", añade Sergio Osoianu, médico del Banco de Sangre y Tejidos. 

Registrarse como donante solo supone la extracción de una muestra de sangre. El verdadero compromiso llega si eres compatible y recibes la llamada. "Tenemos que responder a esa llamada, porque una negativa supone dejar a su suerte a esa persona enferma que necesita de nuestra médula para salvar la vida", señala José Cristóbal González, presidente de la Asociación Dona Médula de Aragón.