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TRIBUNALES

Los policías no creen que el acusado del asesinato de la calle Lastanosa fuese atacado por la víctima

Los agentes no han avalado la versión del detenido, que aseguró que el fallecido le agredió y que él actuó en defensa propia

ARAGÓN NOTICIAS /
Segunda sesión del juicio por el asesinato de la calle Lastanosa en la Audiencia Provincial de Zaragoza. / Aragón TV
icono foto Segunda sesión del juicio por el asesinato de la calle Lastanosa en la Audiencia Provincial de Zaragoza. / Aragón TV

Los policías que intervinieron en el primer momento en la escena del crimen de la calle Lastanosa no creen que el acusado fuese atacado por la víctima y han asegurado que no detectaron que el detenido tuviera heridas graves. Los agentes no han avalado así su versión, en la que aseguró que el fallecido le agredió. "Me dio dos cuchilladas en la sien y me dijo que me iba a sacar los sesos", afirmó en su declaración este lunes durante la primera sesión del juicio en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

Los investigadores han minimizado la gravedad de las heridas del acusado y han hablado de "puntazo" y no de "puñalada" y de contusiones. Estas afirmaciones desmontan el testimonio del detenido, que mantiene que actuó en defensa propia

La muerte se produjo el 3 de marzo de 2024. Acusado y víctima se conocían desde hacía años, y la agresión tuvo lugar en el domicilio de este último. El detenido acudió para pedirle que dejara de molestar a su hija y a su expareja, quienes también han declarado este martes y han asegurado que la víctima intentaba ponerse en contacto con ellas de manera insistente, algo que no avalan los informes. "Cada vez que esta persona entraba en nuestra vida siempre había conflictos", ha asegurado su hija. 

Tanto ella como su madre han remarcado que el acusado tiene un carácter calmado y pacífico. "Mi padre no ha tenido nunca ningún conflicto. Cuando ha visto un problema se ha girado y lo ha evitado", ha apuntado su descendiente, quien acudió al domicilio de la víctima el día de los hechos atendiendo a la llamada de su padre, cuya desaparición habían denunciado tras constatar que había pasado la noche fuera de casa. 

La hija ha contado que, al personarse en la vivienda, encontró, junto al cadáver de la víctima, a su progenitor "malherido y casi muerto" y que este le pidió que le diera su medicación y que llamara a la Policía, por lo que fue ella quien alertó a los agentes. También ha señalado que, al buscar los fármacos que le había solicitado su padre, halló una gran cantidad de droga en una lata.

Según el relato del fiscal, víctima y acusado discutieron, y el supuesto asesino sacó una navaja y asestó 110 puñaladas, 80 de ellas en la cabeza. Tras matarlo, permaneció en el domicilio. En el registro, la Policía Nacional encontró el arma en el salón, además de más de 300.000 euros en billetes, joyas y cocaína.

La acusación particular considera que en este crimen hubo ensañamiento y alevosía. Cree que la víctima no se pudo defender, aunque sí hubo un forcejeo entre ambos. "Estaba en pijama, le invitó a cenar y no se esperaba ese ataque sorpresivo e inopinado", aseguró este lunes el abogado José Luis Melguizo.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular lo califican de asesinato y piden 20 y 25 años de prisión para el acusado, mientras que la defensa solicita la absolución. Será un jurado popular el que emita el veredicto.

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