SOSTENIBILIDAD

Desde bicicletas hasta ropa: el bambú como materia prima

La oferta de este tipo de productos se ha disparado en los últimos años y cada vez más empresas ven en el cuidado del medioambiente un plus para sus marcas

SILVIA ROMEO /
icono foto Bicicleta de bambú de la tienda 'ECO Bikes' en Zaragoza.

Utilizar bambú como materia prima para la fabricación de productos es un recurso cada vez más habitual en el mercado. Desde bicicletas hasta cepillos de dientes, pajitas o ropa íntima... En estos tiempos, el plástico de (casi) cualquier artículo es susceptible de ser reemplazado por fibras vegetales, para así poder ganar la denominación de 'ecológico'. Por lo general, las empresas encuentran en el término 'eco' un distintivo para su negocio, motivo por el que exprimen su imaginación.

En Zaragoza, una empresa familiar se dedica a la fabricación de bicicletas con bambú, creando un medio de transporte que además de ser ecológico, es 100% artesanal. "No hay una bicicleta que sea igual que la otra; te llevas una y es única y exclusiva", exclama Antonio Campos, quien trajo este tipo de diseño desde Buenos Aires. "Vi una bicicleta así y me llamó mucho la atención. Me atrajo mucho la estructura e intenté hacerme una para mi. Después me contagié y empecé a hacer cuadros de bicis", relata.

Ahora, la tienda y el taller de 'ECO Bikes' lo regentan su hijo y un socio, pero tienen claro que no van a cambiar de material: "Utilizamos el bambú porque es muy similar a las características que tiene la fibra de carbono o el aluminio con respecto a la ligereza, la resistencia, la torsión y la flexibilidad", apunta Antonio Campos (hijo). A su juicio, el bambú es "excelente para bicicletas".

En concreto, ellos utilizan tres de las más de mil especies de bambú que existen en el mundo, y lo traen directamente de Tailandia. Una vez que disponen de las cañas, las seleccionan para que sean del mismo grosor y color, y comienzan el montaje. Para cada bicicleta, invierten entre 40 y 50 horas y, por lo general, rondan los 7 kilos de peso. "En ellas metemos nuestro alma. La gente piensa que al ser artesanales son caras, pero todo depende del nivel de personalización y de complejidad", añade Joel Vanegas, quien se dedica principalmente a reparaciones y las redes sociales del negocio.

En esta tienda, una bicicleta puede oscilar entre 500 y 1.200 euros, y venden desde triciclos para niños hasta bicicletas dobles o incluso eléctricas. "Todo lo que tenga que ver con el uso urbano", matiza Campos (hijo). En cuanto a cuidados, señalan que necesitan "el mismo mantenimiento que una bicicleta convencional".

Un material "versátil"

El gerente de Ecoplaza, empresa distribuidora de productos ecológicos, también ha apreciado que el interés por los productos fabricados de bambú ha crecido en los últimos cinco años. "Anteriormente, los productos ecológicos no eran tan conocidos por un gran porcentaje de la población. Hoy en día, gracias al empuje de algunos países de la Unión Europea como Alemania, Francia o los países nórdicos, en España se conoce cada vez más y hay más oferta", afirma Armando Sánchez.

Hace unos años, valora, el único público interesado por los productos ecológicos eran las "personas sensibles al cuidado del medioambiente". Pero ahora, la concienciación social y la mayor facilidad para adquirirlos ha provocado que la demanda se haya multiplicado. "Los productos que tienen mayor reclamo son, por lo general, los que reemplazan a aquellos que más contaminan", explica Sánchez, poniendo como ejemplo los cepillos de dientes o las cápsulas de café por la frecuencia con la que se desechan. Así, el público general "busca alternativas que contaminen lo mínimo", añade.

Preguntado por los beneficios que aporta el bambú frente a otros materiales, Armando Sánchez opina que se trata de un "material muy versátil y es 100% biodegradable". Tanto, que ya existen productos tan innovadores como la ropa de fibra de bambú, que tiene características "hipoalergénicas y termorreguladoras", entre otras. Asimismo, dice que es un producto competitivo en el mercado porque es "muy fácil de cultivar".

La OCU alerta de la mezcla de bambú, plástico y alimentos

Se trata, pues, de un material con enormes provechos, aunque con alguna letra pequeña. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alerta de que usar utensilios de plástico con bambú, que vayan a estar en contacto con alimentos, puede ser peligroso para la salud, ya que se ha detectado que pueden migrar a los alimentos sustancias consideradas tóxicas en cantidades que superan los límites de seguridad. "El riesgo viene cuando se calienta y, en algunos casos, las cantidades que son perjudiciales superan en 30 veces los permitidos en adultos y en 120 en niños", especifica el delegado de OCU en Aragón, Alejandro Marín.

El problema aparece en los productos compuestos de plástico con polvo de bambú como aditivo, de manera que "no hay problemas en los productos que son 100% bambú", confirma Marín. Por ello, recomienda asegurarse bien antes de comprar un producto porque "lo 'ecofriendly' muchas veces se utiliza como reclamo comercial" y los plásticos que contienen bambú se comercializan con bastante frecuencia. Para diferenciar unos de otros, resalta Marín, se debe leer la composición o revisar si posee el logo que certifica su uso autorizado para uso alimentario -compuesto por una copa y un tenedor-.

Símbolo de material autorizado para uso alimentario

El vidrio, la cerámica, la madera, los plásticos, el papel, el caucho, la silicona o el metal son algunos de los materiales recomendados para objetos que están en contacto con los alimentos, a los que se uniría la fibra de bambú que ha sido cortada o moldeada, pero no modificada. Ante la duda a la hora de adquirir un artículo, el delegado de OCU en Aragón recomienda "no comprar o consultar al vendedor" y, en cualquier caso, recuerda que "siempre se pueden utilizar como decoración"