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SD Huesca: las causas de una crisis

El equipo oscense ha entrado en un hondo bache; la llegada de Xisco Muñoz no ha supuesto mejora alguna

Aragón Deporte /
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Sigue en caída libre una Sociedad Deportiva Huesca que no encuentra la forma de tomarle el pulso a la Segunda División. Las dos primeras victorias de Nacho Ambriz fueron un espejismo que para nada anticipó lo que se le venía encima. Desde entonces, suma solo dos victorias en 13 partidos. Una racha insostenible que se ha cebado con virulencia en los últimos cinco encuentros, en los que no ha podido encontrar la victoria. 

Debilidad en casa

Seis partidos lleva sin ganar el Huesca en un Alcoraz de pesadilla. Las dos primeras victorias (en las dos primeras jornadas) ante Eibar y Cartagena fueron engañosas: lo que ha venido después ha sido una racha de desastrosas consecuencias, primero con Ambriz y recientemente con Xisco Muñoz. Seis partidos, tres empates, tres derrotas, tres goles a favor y siete en contra. En el estadio oscense el Huesca maneja la posesión pero le cogen rápido a la contra, le llegan con facilidad y no logra imponer su juego. Fuera de casa ha salvado los muebles gracias a dos victorias ante el Girona y la Real Sociedad B, pero también ha sumado dolorosas derrotas como ante el Burgos o ante el Lugo

Sin esquema fijo

El 4-3-3 de las primeras jornadas con Nacho Ambriz mutó en un 4-4-2 que no llegó a cuajar en ningún momento. Cuando ha querido fortalecer el centro del campo, el técnico mexicano ha añadido a Nwakali o Mikel Rico para acompañar a Seoane o Mosquera. Ambriz no pudo hacer que sus ideas tuvieran éxito, y la llegada de Xisco Muñoz ha añadido más interrogantes. En sus tres partidos ante Amorebieta, Ponferradina y Leganés ha variado su esquema. La baja de Marc Mateu ante los madrileños hizo que cambiara totalmente su dibujo, con una especie de 4-5-1 con Mikel Rico como centrocampista más adelantado y Escriche en punta. No funcionó. 

Los delanteros no rinden

Un aspecto clave en cualquier equipo es tener una referencia, un delantero que te desahogue y te saque de los apuros. El Huesca no lo ha conseguido. Gaich llegó con la vitola de estrella y de momento aún no se ha estrenado; Pitta por su parte apareció como la gran apuesta y de momento solo ha brillado en un partido, la victoria ante la Real Sociedad B con un doblete. Con Xisco Muñoz no han mejorado: ante el Amorebieta, Gaich fue titular y solo tocó 18 balones, sin poder disparar; misma historia que Pitta ante la Ponferradina. Contrael Leganés, Escriche estuvo solo en punta y su participación no fue demasiado llamativa. Seoane, con cinco tantos, es el máximo anotador del equipo. 

Demasiados goles en contra

Los 17 goles en contra en 15 partidos se suman a sus problemas ofensivos. Errores individuales, debilidad por las bandas, goleadas dolorosas como la de Burgos o momentos graves de desconexión como en la derrota de Lugo. Andrés Fernández ha salvado a su equipo en muchos empates, y en otros no ha sido capaz. Y es que el Huesca es un equipo que concede demasiado.

Jugadores que no rinden

Gaich y Pitta no logran asentarse en el once titular; Joaquín empezó bien la temporada pero ha desaparecido de las convocatorias; Buffarini va de más a menos, y el resto de los laterales no rinde en defensa; y jugadores como Lombardo o Juan Carlos apenas están siendo fondo de armario. El Huesca tiene que reenganchar para la causa a muchos de sus jugadores. 

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