La SD Huesca, entre el optimismo y la cruda realidad

El equipo dejó buenas sensaciones ante el Eibar pero finaliza la jornada como colista de Primera

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La SD Huesca no pudo lograr la victoria ante un rival directo como el Eibar. Foto: LaLiga
icono foto La SD Huesca no pudo lograr la victoria ante un rival directo como el Eibar. Foto: LaLiga

La Sociedad Deportiva Huesca llega al nuevo parón liguero moviéndose entre dos mundos bien diferenciados. Por un lado están las buenas sensaciones, ratificadas por Míchel Sánchez en el postpartido ante el Eibar, cuando afirmó que "hemos hecho un partidazo". No le faltaba razón, todo sea dicho. Y por el otro está la clasificación, que tras esta jornada muestra al conjunto oscense como colista de la Primera División tras la victoria del Valladolid sobre el Athetic (2-1) en el José Zorrilla este domingo. 

Esa victoria precisamente convierte al equipo de Míchel en el único de la categoría que no sabe lo que es ganar. Razón fundamental por la que se explica el farolillo rojo azulgrana. Porque el Huesca juega con criterio, por momentos muy bien y tiene su idea clara, pero por el momento no le da para ganar. Y después de nueve jornadas, pese al optimismo, lo cierto es que un síntoma de problemas graves y evidentes el no haber conquistado una victoria hasta la fecha.

Cierto es que el calendario le ha emparejado hasta la fecha con alguno de los rivales más feos de la categoría, como los actuales primeros cuatro clasificados: Real Sociedad, Villarreal, Atlético de Madrid y Real Madrid. Pero la SD Huesca también se ha enfrentado a rivales llamados a estar en su liga como puedan ser Elche, Valladolid, Eibar e incluso el Cádiz, y ha sido incapaz de superar a ninguno de ellos. Un detalle que revela que al equipo le falla algo, que debe mejorar en algunos aspectos si quiere realmente ser un equipo solvente que empiece a sumar resultados que le saquen del pozo de la tabla de Primera División.