El Huesca cae con honor en el Camp Nou (4-1)

Pese a la goleada y Messi, los de Pacheta no bajaron los brazos en ningún momento y pudieron marcar más de un gol, en un partido de mucho esfuerzo

Manu González /
Rafa Mir celebra su gol con Pulido. Imagen: LaLiga.
icono foto Rafa Mir celebra su gol con Pulido. Imagen: LaLiga.

No se sale igual de todas las derrotas. La Sociedad Deportiva Huesca ha caído en el Camp Nou ante el todopoderoso Barcelona pero tendrá motivos para estar orgulloso del esfuerzo. Con su armas, los de Pacheta se han igualado en muchos aspectos a su rival, le han llegado con peligro y, lo más importante, en ningún momento han estado fuera de un partido en el que Messi ha puesto su calidad en tres de los cuatro goles; el otro, ha sido una maravilla imparable de Griezmann. En el saco queda el botín de cero puntos, cierto, pero en la memoria de afición, jugadores y cuerpo técnico, un partido de esfuerzo, de exprimir todas sus posibilidades para sacar muchas cosas positivas. Y eso, en la antesala de tres partidos muy importantes (Osasuna, Levante y Elche) puede ser muy valioso para sacar los puntos. 

El Huesca salió al estilo Pacheta: como si cada minuto fuera un regalo que dignificar. Un disparo de Mir y una aproximación de Escriche fueron los dos primeros avisos de un Huesca que salió sin complejos, sin nada que esconder. El Barcelona respondió por medio de Dest, cuyo duro disparo desde fuera del área paró Álvaro en el minuto nueve. Todo saltó por los aires en el minuto 13: Messi recibió un balón en la frontal del área, se giró dejando atrás a Pulido y soltó un fuerte disparo que se estrelló en el larguero y salpicó el balón al fondo de la portería. Obra de arte y uno a cero para los de Koeman. No cambió mucho el partido tras el gol. Agarrado en defensa con las líneas muy juntas y una clara defensa de cinco, los de Pacheta mordían a los culés cuando estos se acercaban al área de Álvaro. Una muestra del gran trabajo oscense: jugadores como Pedri o Dembele pasaron desapercibidos, perdidos entre la maraña de piernas de unos jugadores que corrían como perros de presa tras el jugador azulgrana con el partido llegando a alcanzar picos de posesión de hasta el 80%.

Aun así, el Huesca tocaba con criterio cuando recuperaba el balón. De esta forma llegó una de las mejores ocasiones oscenses del partido: un balón en largo de Pulido que peleó Mir acabó en poder de Maffeo tras un taconazo del murciano. El lateral entró en el área como una centella, se pasó el balón de un pie a otro y disparó abajo y colocado que Ter Stegen despejó con suficiencia. El Barcelona, consciente de que atacar por dentro era imposible, buscaba la genialidad de Messi y las llegadas de Dest y Alba. En una de estas, Messi lanzó una gran pared con el catalán (mítica conexión entre los dos) que este reventó contra el poste. El que no perdonó fue Griezmann. El francés agarró un balón tras una recuperación azulgrana y con el Huesca descolocado disparó con rosca a la derecha de Álvaro. Un gol parecido por la ejecución al primero de Messi. No cesó el sufrimiento: en el minuto 40 Messi le puso un balón con música a un De Jong que se comió a los centrales para meter la pierna y tirar al larguero. 

Con el Barcelona avasallando, Messi inspirado, y cuarenta y cinco minutos de presión y brega en las piernas, podría parecer que el Huesca boqueaba en busca de oxígeno. Pero la fe de los de Pacheta es tan grande como su rasmia. En el último suspiro de la primera parte el Huesca salió a la contra más rápido de lo que Cordero Vega se llevó el silbato a la boca. Tres toques, una carrera de fe de Ferreiro para que le pusiera el balón en el corazón del área a Mir ante la salida de Ter Stegen. El delantero no llegó a rematar pero el portero alemán le tocó lo suficiente para que el árbitro pitara penalti. El propio Mir lo transformó de manera magistral, tanto que Ter Stegen ni se tiró. 2-1 y el Huesca marchó a los vestuarios exhausto pero feliz por estar en el partido. 

Y así salió en la segunda parte al campo. Atacando con Maffeo, Escriche, Ferreiro y Mir en sus pocas incursiones y defendiéndose con uñas y dientes. Mingueza lo hizo todo aún más difícil en el minuto 60 cuando conectó un gran cabezazo a centró del activo Messi para poner el 3-1, y el Huesca, como durante todo el partido, siguió con su plan establecido. Justo después del tercero tuvo el segundo, que Mir falló de forma incompresible tras una gran asistencia de Escriche. A puerta vacía falló Mir al no poder conectar de cabeza un balón que le dio en el hombro. La última media hora fue de mérito oscense: Pacheta metió a Sergio Gómez y a Escriche por los desfondados Doumbia y Escriche y estos le dieron más sentido al juego oscense, que llegó a puerta con facilidad. Ocho tiros en total, cuatro de ellos a puerta, y la sensación de que estuvieron a la altura de la cita. Mir casi se reivindica con un golazo que le hubiera metido el miedo en el cuerpo a los de Koeman, pero su balón se fue desviado. El que no volvió a fallar fue Messi: el astro argentino chutó desde fuera del área, el balón dio en Pulido y dibujó el 4-1 en el marcador. Pese a la goleada, pese a Messi, pese a todo, el Huesca cayó con honor en el Camp Nou. 

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2-1 Rafa Mir
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