Ringo Starr, el señor de los anillos

Los zaragozanos Javier Tarazona y Ricardo Gil publican la primera biografía en español del batería de los Beatles en Editorial Millenium

ARAGÓN CULTURA /
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Segunda mitad del siglo XX, una época en la que el rock and roll era considerado la causa de todos los males de la juventud. Sin embargo y gracias a él, los jóvenes comenzaban a adquirir un sentido de grupo social y conseguían que por fin se hablase de ellos en los medios, en las calles y en los parlamentos. Tenían su propia música, su ropa y sus nuevos héroes.

Héroes como la banda de Paul, John, Ringo y George. Los “cuatro fabulosos”. Como dice Pancho Varona: “Los Beatles jugaban y juegan en una división en la que solo están ellos”. Precisamente de su vida en los escenarios y detrás de ellos, son expertos dos zaragozanos que publican con la editorial Milenio la primera biografía en español de Richard Henry Parkin Starkey, que ha pasado a la historia como Ringo Starr.

Los zaragozanos Javier Tarazona y Ricardo Gil escuchaban a los Beatles en su casa y, en lugar de jugar a fútbol, hablaban con sus amigos de los Beatles. Siempre han estado en su vida porque, desde entonces, el vínculo con los cuatro de Liverpool no ha hecho más que crecer. Tarazona fue director durante 25 años de la revista The Beatles Garden, de la que Gil fue redactor jefe. Anteriormente publicaron ‘George Harrison: el hombre invisible’ (Milenio) y ‘Junto a los Beatles’ y han escrito decenas de artículos, impartido ponencias y comisariado exposiciones vinculadas a los cuatro de Liverpool.

Ringo nació un 7 de julio de 1940 en el distrito 8 de Liverpool, durante un receso de los ataques de la aviación nazi.  Una época que, sin duda, influyó en su infancia y adolescencia. Sus padres eran protestantes y miembros de la Orden de Orange, defensores del rey William III. Este monarca, también conocido como William de Orange, había derrotado en 1690 a la Armada Católica del rey James II y, a consecuencia de ello, cada 12 de julio salían a desfilar para celebrar este evento, algo no visto con buenos ojos por los católicos. Ritchie acompañaba a su madre en estas marchas, llevando en algunas un tambor de hojalata.

Los primeros instrumentos que llegaron a sus manos fueron un acordeón y una armónica que le regalaron a los siete años. Ahí todavía no le interesaba nada de esto. Ringo quería “hacerse a la mar”. Su inquietud por la música despertó con el cine, cuando vio a Gene Autry a bordo del caballo Champion cantando ‘South of the border’. Le gustaba Johnnie Ray, una estrella un tanto peculiar que brillaba en el nuevo firmamento de música que comenzaba a despuntar. Su primer tambor se lo regaló su padrastro, al salir del hospital de sus múltiples percances cuando era niño y adolescente.

Su entrada en los Beatles fue escalonada y algo accidentada. En sus primeros conciertos, los fans todavía pedían que volviese Pete Best. Lo que nadie dudaba era que Ringo era el mejor batería de Liverpool en aquellos tiempos. Todas estas historias surgen de la investigación que Tarazona y Gil han realizado. A lo largo de los últimos años, han hablado con productores, familiares, amigos y otros músicos que han tocado con ellos.

A Starr le debemos canciones como 'Don't pass me by' y 'Octopus's garden'. El baterista Steve Smith comentó que su popularidad "dio luz a un nuevo paradigma donde se comenzó a ver al batería como un participante más en el aspecto compositivo". Starr está también considerado una influencia en las técnicas modernas de percusión como el matched grip —el modo de agarrar las baquetas— y el uso de dispositivos de amortiguación en los anillos de la batería, así como en la colocación del instrumento sobre plataformas para darle mayor visibilidad.

El fin de los Beatles

El 29 de agosto de 1966, los Beatles daban su último concierto en el Candlestick Park de San Francisco, ante 25.000 espectadores y Ringo relató: “En 1966, salir de gira era cada vez más aburrido y yo estaba llegando al límite. Nadie escuchaba nuestros conciertos. Al principio estaba bien, pero llegó un momento en el que tocábamos realmente mal. La razón por la que me uní a los Beatles es porque eran la mejor banda de Liverpool. Siempre quise tocar con buenos músicos. De eso se trataba. Ese gran pedestal de locura en el que acabamos no estaba en mis planes. Mi idea era seguir tocando música genial. Pero era obvio para todos que pronto tendríamos que dejar de dar giras porque el asunto ya no funcionaba. Lo más emocionante de la última gira americana fue conocer a la gente que acudía a los espectáculos, no los espectáculos”.

La ruptura de los Beatles lo llevó a imbuirse en una "juerga continua" junto a músicos como Keith Moon, Harry Nilsson o John Lennon. "Los años 80 fueron muy oscuros para Ringo porque, de estar bebiendo en los clubes de los Ángeles de fiesta, pasó a estar bebiendo en su casa con su mujer. Se casó, se enamoró, se enclaustraron y acabaron los dos en una clínica de desintoxicación”, explica Tarazona.

Tras este episodio consiguió reinventarse. Se dedicó al cine, donde llegó a trabajar con Marlon Brando, Mae West, Peter Sellers, Christopher Lee o Richard Burton. En 'Cavernícola', hizo su primer papel protagonista, allí conoció a su actual mujer Barbara Bach. Comenzó una carrera musical en solitario con éxitos comerciales en la década de 1970 como Ringo (1973) y Goodnight Vienna (1974).

El Seargeant Beatles Fan Club de Zaragoza

Tarazona y Gil crearon el Seargent Beatles Fan Club de Zaragoza en 1992, en el barrio de las Fuentes. Un proyecto que generó conciertos, charlas, conferencias, nuevas amistades, discos homenaje y recopilatorios y que cerró sus puertas en 2017 por el "cansancio acumulado y la necesidad de dedicar tiempo a otros asuntos de la vida".

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Entrevista a Javier Tarazona y Ricardo Gil en 'La Cadiera'
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