Mafiosos en el cine: Doyle Lonnegan, Vito Corleone o David Aaronson

Las grandes interpretaciones, la emoción por el lado oscuro o el magnetismo de lo prohibido parecen ser los principales ingredientes de las películas de mafiosos

ARAGÓN CULTURA /
Robert De Niro en 'Érase una vez en América'
icono foto Robert De Niro en 'Érase una vez en América'

El Padrino

El padrino está considerado, con toda la razón, la obra cumbre del género. Lo tiene todo; una gran dirección, grandes interpretaciones y una historia que te mantiene pegado al asiento y que es fiel reflejo, aunque con algunos recortes, de la obra de Mario Puzo. Las tres partes son magníficas, pero quien da primero da dos veces, así que nos quedamos con la original.

América, años 40. Don Vito Corleone es el respetado y temido jefe de una de las cinco familias de la mafia de Nueva York. Tiene cuatro hijos: Connie, el impulsivo Sonny, el pusilánime Fredo y Michael, que no quiere saber nada de los negocios de su padre. Cuando Corleone, en contra de los consejos de 'Il consigliere' Tom Hagen, se niega a participar en el negocio de las drogas, el jefe de otra banda ordena su asesinato. Empieza entonces una violenta y cruenta guerra entre las familias mafiosas.

El Golpe

El golpe ganó 7 Oscar y eso que no se premió a ninguna de las interpretaciones principales. Ni Paul Newman ni Robert Redford estuvieron nominados. Aun así, la cinta está repleta de grandes secundarios, entre los que destacaría al gran Robert Shaw en el papel de Doyle Lonnegan. Pocas historias ponen tantas trampas al espectador y pocas te dejan con esa cara de tonto de satisfacción por haber visto un peliculón.

Chicago, años treinta. Johnny Hooker y Henry Gondorff son dos timadores que deciden vengar la muerte de un viejo y querido colega, asesinado por orden de un poderoso gángster llamado Doyle Lonnegan. Para ello urdirán un ingenioso y complicado plan con la ayuda de todos sus amigos y conocidos.

El precio del poder

Scarface, el terror del hampa es una película del año 1932 dirigida por Howard Hawkes. Contaba la historia de un pistolero italiano llamado Tony Camonte y su ascenso en la mafia. En el año 1983, el director Brian de Palma decidió darle una vuelta y convertir al protagonista en cubano, llamándolo Tony Montana y dándole el papel a un Al Pacino en estado de gracia. Aunque mantuvo el nombre original, en España se tradujo como El precio del poder.

Tony Montana es un emigrante cubano frío e implacable que se instala en Miami con el propósito de convertirse en un gángster importante, y poder así ganar dinero y posición. Con la colaboración de su amigo Manny Rivera inicia una fulgurante carrera delictiva, como traficante de cocaína, con el objetivo de acceder a la cúpula de una organización de narcos.

Érase una vez en América

En Erase una vez en America, el director Sergio Leone, conocido sobre todo por la trilogía del dólar, quiso contar una vida completa y para ello necesitó cuatro horas de película (y eso que recortó el metraje original) y una ambientación e interpretaciones espectaculares. Me refiero a Robert de Niro que, junto a Al Pacino, son los dos grandes rostros del género.

Principios del siglo XX. David Aaronson, un pobre chaval judío, conoce en los suburbios de Manhattan a Max, otro joven de origen hebreo dispuesto a llegar lejos por cualquier método. Entre ellos nace una gran amistad y, con otros colegas, forman una banda que prospera rápidamente, llegando a convertirse, en los tiempos de la Ley Seca, en unos importantes mafiosos. De Niro también se puso en el papel de uno de los mafiosos más famosos de todos los tiempos, en otra película.

Los intocables de Elliot Ness

Nada más y nada menos que Al Capone. De nuevo Brian de Palma puso su saber hacer para contar la historia del agente federal Elliot Ness, conocido por ser inquebrantable y por meter en la cárcel a Al Capone. Esta película cuenta con una de las secuencias más memorables del cine que sucede en las escaleras de una estación de tren.

Chicago, años 30. Época de la Ley Seca. El idealista agente federal Eliot Ness persigue implacablemente al gángster Al Capone, amo absoluto del crimen organizado en la ciudad. La falta de pruebas le impide acusarlo de asesinato, extorsión y comercio ilegal de alcohol, pero Ness, con la ayuda de un par de intachables policías reclutados con la ayuda de un astuto agente, intentará encontrar algún medio para inculparlo por otra clase de delitos.

Uno de los nuestros

En un trío que se ha convertido en historia del cine mafioso, compuesto por el propio De Niro, Joe Pesci y Martin Scorsese en la dirección, relata con toda crudeza la crueldad, excesos y crimen del mundo mafioso.

Henry Hill, hijo de padre irlandés y madre siciliana, vive en Brooklyn y se siente fascinado por la vida que llevan los gángsters de su barrio, donde la mayoría de los vecinos son inmigrantes. Paul Cicero, el patriarca de la familia Pauline, es el protector del barrio. A los trece años, Henry decide abandonar la escuela y entrar a formar parte de la organización mafiosa como chico de los recados; muy pronto se gana la confianza de sus jefes, gracias a lo cual irá subiendo de categoría.

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