Luis Marín Bosqued, el Gauguin aragonés

El pintor, nacido en Aguarón en 1909, compartió exilio en México con Luis Buñuel, José Ignacio Mantecón o Benjamín Jarnés

ARAGÓN CULTURA /
En 1993, el Ayuntamiento de su pueblo natal convirtió en museo una casa (F. Museo Marín Bosqued)
icono foto En 1993, el Ayuntamiento de su pueblo natal convirtió en museo una casa (F. Museo Marín Bosqued)

Luis Marín Bosqued nació en Aguarón el 24 de agosto de 1909. Estudió pintura en Zaragoza y Madrid, y posteriormente instaló su primer taller en la capital aragonesa. Tras trabajar de copista en el Museo del Prado y estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y por libre en la Academia de San Fernando (donde fue discípulo de Vázquez Díaz), fue profesor de Artes Plásticas en esa ciudad.

Durante la Guerra Civil estuvo en diversos frentes y fue comisario general en la defensa de Santander. Como muchos otros artistas españoles, tras la contienda huyó del país para exiliarse, en un primer momento a París, y viajar en una segunda etapa hasta México.

Allí trabajo como pintor, escritor, crítico y profesor del Instituto Nacional de Bellas Artes. Entró como maestro del instituto Luis Vives, impartiendo las clases de Artes Plásticas, desde 1941 hasta 1958; también, por esos años, enseñó en la Universidad Motolínea y en el Instituto Nacional de Bellas Artes, entre otros centros, a la vez que integró su formación con el arte autóctono, influencia que adquirió valores bien definidos.

Mejoró su técnica y alcanzó un gran reconocimiento. Sus obras más importantes son retratos de personajes de la época en el país latinoamericano. Realizó una veintena de exposiciones, individuales o colectivas, alguna en España y en París; gran retratista, pintó a Miguel Alemán, Adolfo López Mateos, Alfonso Reyes, Alejandro Quijano, León Felipe, Emilio Prados, Pau Casals, el mariscal Tito (que le invitó a Yugoslavia con ese fin), o a los aragoneses Benjamín Jarnés e Isaac Costero. Trató también a Octavio Paz y a paisanos aragoneses como Luis Buñuel, José Ignacio Mantecón o Sánchez Ventura.

En los años 70 volvió a España, para instalarse en Zaragoza y abrir un estudio en la calle Escar, en el que volvió a retratar a sus paisanos.

Homenajes a su obra y Museo Marín Bosqued en Aguarón

En 1978 fue nombrado Académico de número de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. Seis años más tarde en su tierra recibió el título de Hijo Adoptivo de la ciudad de Zaragoza. En 1983, su pueblo natal, Aguaren, le dedicó una calle en homenaje. En 1986 le otorgaron la medalla de plata de la Sociedad Académica de Ciencias, Artes y Letras de París.

A la hora de su muerte, el crítico Ángel Azpeitia destacó en su pintura “sus interpretaciones de aspectos raciales mexicanos, que recuerdan a la célebre escuela de muralistas”, y los desnudos casi manieristas, los motivos populares y religiosos, las naturalezas muertas que enlazan con el barroco y, claro, los retratos.

En 1993, el Ayuntamiento de su pueblo natal dedicó a museo de su obra una casa adquirida al efecto tres años antes, en la que se exhiben ciento veinticuatro cuadros donados, de Marín Bosqued y su hijo J. L. Marín L’Hotellerie. También en Alagón floreció otro museo, en su mayor parte provisto con cuadros de ambos o de su propiedad.

El Museo Marín Bosqued de Aguarón tiene su sede en un antiguo edificio restaurado y rehabilitado para tal fin, en el que se ubican la Biblioteca Municipal y la Casa de Cultura. El Museo está instalado en las plantas segunda y tercera: en tres de las cuatro salas se exponen las obras del pintor, distribuidas por temas. La cuarta sala se destina a exposiciones temporales.

Cada mes de octubre la localidad de Aguarón convoca el popular concurso de pintura Marin Bosqued, que llena la localidad de pintores y aficionados al arte.

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El Museo Marín Bosqued en 'El Tranvía Verde'
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