La música de John Williams: de 'El Violinista en el tejado' a 'Harry Potter'

Hace unos meses despedíamos a Ennio Morricone, hoy es el momento de repasar la filmografía del que pudiendo ser su rival, fue su amigo

ARAGÓN CULTURA /
Pulsa para ampliar

Cuando Ennio Morricone ganó por fin el Oscar, si no contamos el honorífico, se levantó de su asiento y saludó afectuosamente a la persona que tenía al lado, que competía con él, y que era una de las personas que más deseaba que el italiano tuviera por fin su estatuilla. Esa persona no era otro que John Williams. Estamos hablando de un compositor que ha estado nominado a los Oscar un total de 52 veces, lo que le convierte en la segunda persona con mayor número de nominaciones, sólo por detrás de Walt Disney con 59.

Los primeros contactos de Williams con el cine llegan después de licenciarse en la prestigiosa escuela Julliard donde estudió composición y piano. Tras un paso por clubs de jazz, es contratado por otro gran compositor, Henri Mancini, para tocar el piano en las bandas sonoras de Charada, Peter Gunn y Dias de vino y rosas.

Sus primeras composiciones fueron para comedias del estilo de “Como robar un millón” protagonizada por Audrey Hepburn y Peter O’Toole, y también las primeras nominaciones con Los rateros, protagonizada por Steve McQueen y con Goodbye Mr Chips, aunque el premio le llegaría en 1972 por la banda sonora de El violinista en el tejado.

En 1974 Williams conoció a un director novel que le pidió que compusiera la banda sonora de su primera película Loca evasión… la película no fue gran cosa, pero para ese director, Steven Spielberg, compondría alguno de los temas más conocidos del séptimo arte. Su siguiente colaboración cambió el cine comercial: Tiburón, con ella le llegó su segundo Oscar

El tercero no tardaría en llegar, ya que se lo llevó al año siguiente, y es que Spielberg decidió presentarle un amigo suyo que quería dirigir también y tenía en manos un proyecto ambicioso, aunque difícil de llevar a cabo. Williams, ante la grandiosidad del proyecto, y gracias al nombre que ya se había labrado, decidió contar con una orquesta sinfónica. La guerra de las galaxias tuvo una banda sonora para la historia y Williams ganó otra estatuilla para decorar su casa.

Curiosamente ese año estaba doblemente nominado ya que también optaba al premio por Encuentros en la tercera fase. En 1979 prestó su talento a otro director, Richard Donner, aunque eso no influyó en su estado de gracia y obtuvo una nueva nominación. Estaba claro que el verdadero Superman, que es la película de la que hablamos, estaba detrás de una batuta. Era el compositor de hierro.

Entrados en la década de los 80 volvió a repetir nominación junto a un proyecto de George Lucas por El imperio contraataca y al año siguiente combinó con sus dos grandes amigos, Lucas y Spielberg con las aventuras de un profesor de historia, arqueólogo y aventurero cuyo nombre proviene de un perro y que sufre de cierta querencia por chafar los planes de los nazis.  Indiana Jones.

Una de las canciones más reconocibles del cine no obtuvo finalmente el premio que obtuvo Vangelis por Carros de fuego. Williams no se vino abajo y al año siguiente consiguió una nueva candidatura y, ahora sí, un nuevo Oscar por las aventuras de una panda de críos y un pequeño amante de los m&m’s que, como elemento extraño, venía de otro planeta y estaba desesperado por llamar por teléfono a casa. E.T.

Durante los siguientes años el nombre de Williams fue una constante en las candidaturas a los premios de la academia de Hollywood, pero, no sé si por abusón, se le cerraron las puertas a ese quinto premio. Probó con todo, más Indiana Jones, más Guerra de las galaxias, otras películas de Spielberg como El imperio del sol o su visión del Peter pan adulto en Hook, dramas como Nacido el cuatro de julio, intriga como JFK y hasta comedias convertidas en taquillazos como Solo en casa.

El premio seguía sin llegar hasta que llegó el año 1994; el año de la gran redención. El rey midas, Spielberg, volvía a contar con él para la banda sonora de su película más personal. Una historia sobre el holocausto rodada en blanco y negro. Spielberg ganó y Williams también por La lista de Schindler.

En los últimos años y con el peso de la edad, actualmente tiene 88 años, Williams se ha dosificado más y, salvo trabajos con su amigo Spielberg como Salvar al soldado Ryan, Inteligencia artificial, Atrápame si puedes, War horse, Las aventuras de Tintín o Parque Jurásico; es difícil no sucumbir a la tentación de escucharlas todas, se ha movido en proyectos contados como Memorias de una geisha, La ladrona de libros y, por supuesto, Harry Potter.

Y podríamos continuar porque, del mismo modo que Morricone, Williams es historia sonora del cine.

Guardado en...

Esta web usa cookies operativas propias que tienen una pura finalidad funcional y cookies de terceros (tipo analytics) que permiten conocer sus hábitos de navegación para darle mejores servicios de información. Si continuas navegando, aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración, desactivarlas u obtener más información en nuestra política de cookies.
ACEPTAR