Episodio 9. Cultura

Novena entrega de 'Un podcast sobre despoblación', en Aragón Radio

ARAGÓN CULTURA /
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“Hay que mostrar cómo viven los ha­bitantes de esos pueblos, cuáles son sus tra­bajos y sus cuitas —nos explica Labordeta cuando nos quedamos a solas con él—. ¿Tú qué sabes de estos pueblos, Juan? ¿Y tú, Jor­gito? Lo mismo que todo el mundo, ¿verdad? Que están aislados. Que son huraños. Que son hostiles. Joder, pues vamos a desmontar todos esos tópicos malsanos. Queremos huir del lugar común y de las cantinelas folcló­ricas o arqueológicas que tanto le gustaban al NO-DO. Vamos a dar una visión actual y positiva, hostias, que ya vale de arrastrarnos por el suelo.”

A principios de los 90, el cantautor José Antonio Labordeta comenzó el rodaje de Un país en la mochila, el programa de televisión que le llevaría a viajar por la España rural de aquella época para mostrar la vida cotidiana y la realidad social, cultural y económica de sus habitantes. El equipo, empezó la grabación en el Maestrazgo turolense.

Jorge es un joven técnico de imagen y sonido cuyo primer trabajo fue formar parte equipo del programa. A partir de ese momento, su mundo se abrirá hasta extremos insospechados, descubrirá el valor de las cosas humildes. En 2020, Ángel Gracia publicó El silencio y su canción, una novela que transita entre la realidad y la ficción, y cuenta cómo fue la grabación de ese primer capítulo por el Maestrazgo. Una realidad rural, la de entonces, bastante diferente a la de hoy, casi 30 años después.

“—Iremos y los escucharemos —dice Labordeta, buscando confirmación en nuestros ojos—. Sois los técnicos de sonido y vais a grabar sus palabras, sus canciones, sus suspiros, sus quejidos. Y, sobre todo, vais a grabar sus silencios. La máxima expresión en el medio rural”

Quizá ese silencio es una de las imágenes del mundo rural configuradas desde las ciudades. En los territorios despoblados el silencio suena y resuena durante parte del día. Pero algunos de ellos han sabido combatirlo con cultura.

Prácticamente al mismo tiempo que Labordeta grababa Un país en la Mochila, en un pequeño pueblo e Huesca desembarcaba la magia del teatro. Hace 32 años nacía la compañía Teatro de Robres, un teatro nacido en el mundo rural y para el mundo rural. Ahora, con más de 1.000 representaciones a sus espaldas siguen convencidos de que las zonas despobladas tienen el mismo derecho al acceso a la cultura de calidad.

En que el acceso a la cultura en el mundo rural debe estar garantizado y que es una forma de vertebrar el territorio y asentar población, también coincide el director y dramaturgo Jesús Arbués. Pero no gratis. Para los gestores culturales del mundo rural las actividades deben ser de pago, porque solo así se ofrecer calidad, ya que en el mundo rural existe la misma sensibilidad que en la ciudad. Arbués lanzó un proyecto casi utópico en Santa Eulalia de Gállego, El Corral de García: un teatro y residencia artística para compañías con más butacas que habitantes: 100.

¿Es posible deslocalizar los eventos culturales a entornos poco poblados? Difícil pero posible. En Aragón, iniciativas como el Festival Internacional de Documental Etnográfico Espiello es un ejemplo de que desde la lejana periferia también se puede hacer cultura. Una cultura que beneficia y revierte económicamente en los vecinos del territorio.

Frente a lo que suele pensar, eventos de este tipo, que son muy especializados, suelen tener una mayor asistencia en el mundo rural, donde se cuelga el cartel de no hay entradas mucho antes que en la ciudad, donde no se llenan ni aforos más pequeños.

El patrimonio cultural de las zonas despobladas es rico, pero también frágil. Muchos de estos edificios se han mantenido gracias a acciones de voluntariado, que han permitido salvaguardar esta cultura que se encontraba en riesgo por la masiva despoblación sucedida en algunos territorios. Es lo que ha pasado la Comarca del Alto Gállego, en Huesca. La Asociación de Amigos del Serrablo ha conseguido restaurar todas las iglesias románicas y mozárabes de una zona marcada por la despoblación, contribuyendo a mantener la cultura popular.

Las iglesias y otros edificios civiles de esta zona han servido de reclamo turístico y como lugar para instalar la sede de edificios culturales, como el Castillo de Larrés, donde se ubica el único Museo de España dedicado al dibujo contemporáneo, El Museo de Dibujo de Gavín.

Una tierra, la España despoblada, que encuentra la esperanza de sobrevvivir en la cultura, en hacerla y programarla desde los centros de producción del medio rural. Solo así encuentran la forma de conectar con el propio territorio y sus habitantes, una vía de compartir su esencia a través de diferentes expresiones como el teatro, el patrimonio, la música o el dibujo… con el resto del mundo.

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Un podcast sobre despoblación - 01/08/2021
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